En un lugar de la Mancha de cuyo nombre la boticaria García prefiere no airear el nombre, el libro "El paciente impaciente y otras anécdotas de la Boticaria García" nos cuenta un sinfín de historias divertidas vividas por la autora, Marián García, en un lugar tan serio como debería de ser un despacho de farmacia.

Estos días y tras su publicación, la novela está siendo presentada en todos los medios informativos y el pasado fin de semana pudimos ver una entrevista en las noticias de La Cuatro donde la autora nos contaba de propia voz algunas de estas anécdotas. Por ejemplo, y no es sorprendente, los supositorios son de los formatos que más dan de que hablar.

Un paciente le dice a la farmacéutica que se ha puesto todos los supositorios de una vez, y la buena de la dispensadora le dice ¿Pero cómo? Y el cliente, ni corto ni perezoso se echa mano al cinturón y se baja los pantalones. Escandalizada la farmacéutica por lo que podía ver, lo que encontró fue todos los supositorios pegados con cinta adhesiva en la zona donde le dolía al buen señor. ¡Muy bueno, sí señor!

Una anécdota muy simpática es aquella en la que un paciente decidió tomarse una pastilla cada hora ya que el doctor le había prescrito la medicación por vía oral o aquella en la que otro cliente le pide a la boticaria sus pastillas de la tensión, no recuerdo el nombre pero son esas que son blancas y redondas.

También muy graciosos los personajes de los farmacéuticos y los pacientes, con nombres tan sugerentes como Paciente Cotilla, la Madre Primeriza, Paciente con Dentadura Postiza, el Farma-rural o la Farmapija. El libro, que se lanza con un precio muy económico, está editado por "La Esfera de los Libros" y puede encontrarse tanto el formato en papel como digital. Un libro divertidísimo y muy recomendable.

Marián García es Licenciada en Farmacia, Doctora en Nutrición y Bloguera. La idea de escribir todas estas historias graciosas en una novela le vino a la autora después de ver que su blog, en el que comentaba todos estos casos, tenía un éxito espectacular, con mas de 200.000 entradas al mes. Además, de casta le viene al galgo, la Dra. Marián creció en una trastienda de una farmacia rural y esto da para muchas buenas historias.