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Durante la madrugada del 22 de febrero ha tenido lugar la ceremonia de la 87ª edición de los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood, en el Teatro Dolby de Los Ángeles: la archiconocida ceremonia de entrega de los Oscars, el máximo galardón del Séptimo Arte en los Estados Unidos. 

La ceremonia prometía mucho, y no defraudó. Sobre todo, a la ganadora de la noche, la película Birdman, un film del director mexicano Alejandro González Iñárritu, con cuatro estatuillas, destacando el Oscar a la mejor película y sin desmerecer los otros tres Oscars: al mejor director, guión original y fotografía. 

Sin embargo, el momento más emotivo vendría de la mano de la gran damnificada de la noche, el film Boyhood, que partía como la gran favorita, y de su excepcional actriz secundaria: Patricia Arquette con su discurso de agradecimiento, que lo convirtió en un mensaje reivindicativo en defensa de las mujeres.

Con un único Oscar, el concedido a ésta como mejor actriz secundaria por su interpretación de la madre de Mason -protagonista de la historia e interpretado por el actor Ellar Coltrane-, Boyhood, dirigida por Richard Linklater, nos cuenta el viaje emocional de un niño -Mason- desde los 6 años hasta alcanzar sus primeros años de madurez, y en el que Arquette interpreta a Olivia, una entregada y luchadora madre soltera, que experimenta un terremoto de sentimientos que va sufriendo su personaje a lo largo de los años, hasta convertirse en una mujer más sensible y sabia. Esta gran interpretación de la madre de Mason le ha valido a Arquette el Oscar a la mejor actriz de reparto en la 87ª edición de los Premios de la Academia de Hollywood; imponiéndose a Meryl Street por Into the Woods, a Keira Knightley por Descifrando Enigma, a Emma Stone por Birdman y a Laura Dern por Wild

La ganadora del Oscar, Patricia Arquette, aprovechó su discurso de agradecimiento para lanzar su mensaje reivindicativo en defensa de los derechos de las mujeres, reclamando igualdad salarial y de derechos para todas las mujeres de Estados Unidos y del mundo:

"Es el momento de tener el mismo salario y los mismos derechos. Las mujeres han luchado históricamente por los derechos de todos los demás colectivos, pero ya ha llegado el momento de luchar por los suyos propios... A todas las mujeres que han dado a luz y pagan sus impuestos, ha llegado el momento de tener el mismo salario [que los hombres] y los mismos derechos para las mujeres en Estados Unidos", manifestó muy emocionada provocando la ovación de todo el auditorio y muy especialmente de sus compañeras de profesión Meryl Street y Jennifer López, quienes secundaron vivamente cada palabra del mensaje. 

Ante los periodistas insistió en las palabras pronunciadas durante su discurso, y comentó que el problema de la igualdad en EE.UU. residía en su Constitución que no había sido elaborada pensando en la igualdad de derechos de las mujeres, abogando por enmendarla para crear leyes más amplias.

Causalmente, el 22 de febrero, el mismo día de su discurso, se conmemora el Día Internacional de la Igualdad Salarial entre hombres y mujeres; un evento que sirve para que tomemos conciencia sobre la desigualdad existente en materia salarial, esto es, a trabajo de igual valor hombres y mujeres no perciben igual salario, siendo la diferencia a favor de los varones.