Durante el transcurso del 2014 el Cine español pudo asistir a éxitos de taquilla sin precedentes, de hecho la recaudación del Cine nacional ha batido récords, ha sido verdaderamente histórico, gracias a éxitos como Ocho apellidos vascos, o con otro gran taquillazo con El niño, o la mediática nueva película de Santiago Segura en su saga de Torrente y ya casi al final un peliculón, La isla mínima.

En materia de recaudación ha sido sin lugar a dudas el mejor año del cine español y puede que sin nombrar todas las películas pero sí las más taquilleras podamos seguir afirmando que a pesar del sablazo del IVA la gente se anima y apuesta por ir al cine, en especial apoyando al cine de industria nacional.

Pero no todas son cosas buenas en la industria del cine español, el gobierno le ha dado la espalda y ha incumplido las promesas de subir las exenciones fiscales que había pactado en su día Cultura, en el último momento y luego de meses de negociaciones dio marcha atrás e incumplió el pacto de pasar del prometido 30% a quedar como estaban, o sea en el 18%, acción que motivó la renuncia de Susana de la Sierra, que ocupaba el cargo de directora del ICAA al no haber logrado ni la rebaja de IVA ni la subida de exención fiscal.

A ver si lo podemos explicar, se habló y hasta se presumió de un cambio en la industria del cine, era una pieza clave en la legislatura cultural que podríamos resumirlo en un adiós a las subvenciones y un hola a las deducciones fiscales, pero tan sólo se cumplió el del Fondo de Ayuda a la Cinematografía, de donde salen las subvenciones, el cual ha sufrido severas y continuas caídas.

Pongamos ejemplos en metálico, en el año 2010 las subvenciones fueron de algo más de 89 millones, en el 2011 descendió a 76 millones, al 2012 el desplome situó las subvenciones en poco más de 49 millones, el 2013 se situó en cerca de 34 millones para subir levemente durante el 2014 a 36 millones y medio de euros, en definitiva el Ministerio de Cultura no ha sido capaz de construir una alternativa que permita evitar los recortes de esas subvenciones.

Eso explica la renuncia de Susana de la Sierra, de otra forma ¿cómo iba a renunciar delante del mejor año del cine español en lo que a recaudación se refiere? Y es sencillo, el éxito de taquilla no es suficiente para ocultar la realidad que atraviesa la industria del cine nacional, puede que más de uno que me lea recuerde la espantada del ministro en la última gala de los Goya.

Queda a la vista que no todo lo que brilla es oro y detrás del éxito de taquilla, según informes de la patronal de productores el presupuesto medio de una película ha pasado de 3.2 millones a 1.3 millones de euros, o sea, hablamos de una reducción de un 60%, algo que nos deja un panorama no muy esperanzador, porque esto quiere decir que en los últimos 10 años la industria del cine redujo su presupuesto a la mitad, algo que repercute en la contratación de trabajadores.

A eso hay que sumar que TVE ha reducido la compra de derechos de antena en un 40% en los últimos 10 años, por tanto uno de los pilares fundamentales que sostenía la industria del cine se debilita de la misma forma.

Por tanto, ¿ha sido de verdad el mejor año del cine español? ¿Podríamos decir que la crisis ha agudizado el ingenio y se hace más con menos? La pregunta queda allí, ustedes saquen sus conclusiones.

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