¿Conocéis las galletas de pan de jengibre? Son un clásico de las fiestas navideñas, sobre todo en los países del norte de Europa y en los de tradición anglosajona, donde se llaman Gingerbread Cookies. En estos países tradicionalmente se cuelgan en el árbol de Navidad; son conocidas las de forma de hombrecito, queridas sobre todo por los niños.

Las galletas de pan de jengibre se encuentran en todos los mercados de Navidad en Europa. Su característica es el sabor picante debido a la presencia de canela, jengibre, nuez moscada y clavos. Vamos a ver cómo se preparan las galletas de pan de jengibre. Tomáis los moldes para las galletas con motivos navideños, sin descuidar el clásico hombrecito.

Ingredientes

  • 350 gramos de harina;
  • 100 gramos de azúcar;
  • 100 gramos de miel;
  • 150 gramos de mantequilla o margarina;
  • 1 huevo grande;
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo;
  • 1 cucharadita de canela en polvo;
  • media cucharadita de nuez moscada;
  • media cucharadita de clavos en polvo;
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
  • Para la decoración: 1 clara de huevo, 200 gramos de azúcar en polvo, colorantes alimentarios en polvo.

Preparación

Trabajamos bien la mantequilla y el azúcar, hasta obtener una crema. Añadimos el huevo, la harina, la canela, el jengibre, los clavos en polvo, la nuez moscada, una cucharadita de bicarbonato de sodio y la miel. Trabajamos todos los ingredientes hasta formar una mezcla suave y homogénea.

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Formamos una bola con la masa, envolvemos la bola en un film y ponemos todo en la nevera durante tres horas o incluso durante toda una noche. Después precalentamos el horno a 180 °.

Enharinamos la superficie de trabajo y extendemos la masa con un rodillo hasta formar una lámina de al menos 5-6 mm de espesor. Con los moldes formamos muchas galletas que ponemos en un bote cubierto con un papel de hornear. Hornear durante 10 minutos, hasta que las galletas estén doradas. Cuando las galletas se enfrían, podemos proceder con la decoración.

Preparación del glaseado

Batimos las claras de huevo a punto de nieve con una pizca de sal, añadimos el azúcar en polvo, un poco a la vez. Coloreamos todo el glaseado con nuestro colorante favorito. Para decorar las galletas, ponemos el glaseado en una manga pastelera. Podemos también colgar las galletas en el árbol de Navidad, usando un palillo para hacer un pequeño agujero, pero cuando estén todavía calientes, de lo contrario se pueden romper. Por último, pasamos una cinta coloreada a través del agujero.