La Moncloa, a través de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, le advierte a Mas que no debe forzar a los ciudadanos a incumplir la ley, que "si él considera que está por encima del bien y del mal" y por encima de la ley, que le está prohibiendo que siga con su decisión de celebrar la consulta, al menos piense que ningún ciudadano lo está y que no tiene que hacer que los catalanes se vean obligados a saltársela y hacer algo que no quieren. Le ha recordado que han sido el Tribunal Supremo y el Constitucional los que han decidido que no se puede seguir adelante.

"¿Qué más quiere?", "La prudencia no es mala consejera", ha insistido Soraya.

Parece ser que la señora vicepresidenta se cree que los catalanes tienen todos una pistola detrás de la nuca con la que les están obligando a realizar ilegalidades estando completamente en contra, amenazándolos con... ¿Con qué, señora vicepresidenta? Se lo pregunto desde aquí porque, ahora mismo, después de pensarlo bastante rato, no he encontrado qué motivos podrían conseguir que cientos de miles de catalanes se vieran obligados a hacer algo en contra de su voluntad.

Máxime cuando de todos es sabido que los catalanes son personas que, cuando se les mete algo en la cabeza, no es fácil que se lo saquen.

Es posible que la señora Sáenz de Santamaría desconozca algo que todos en Cataluña conocen: desde la presentación del Decreto en que se convocaba la consulta popular para el 9 de noviembre, se inició una recogida de voluntarios para llevar a cabo todos los trabajos necesarios el día 9-N. Y "voluntarios" significa, por si no sabe qué quiere decir, personas que se presentan sin que nadie les obligue a nada y que, por tanto, quieren hacerlo y están a favor.

Como dice una de las acepciones de la RAE, es un acto "que se hace por espontánea voluntad y no por obligación o deber". Así que, señora vicepresidenta, no se preocupe usted porque nadie va a verse obligado a realizar algo en contra de su voluntad. Y tenga en cuenta que las listas de recogida de firmas para obtener voluntarios se cerraron hace ya bastantes días, ya que se consiguieron más del doble de lo que se consideraba como cifra mínima para poder llevar a cabo todas las labores requeridas en la consulta.

Por su parte, la Generalitat ha presentado un nuevo recurso al TC este viernes para que levante la suspensión del 9-N, esta vez a modo de súplica, pidiendo al alto tribunal que deje claro el alcance que tiene la impugnación y qué actuaciones son las que se tienen que parar, aún a sabiendas de que la respuesta del TC no llegará antes del domingo. Según fuentes del Constitucional, el pleno no tiene ninguna intención de reunirse de urgencia, a diferencia de las dos veces que lo hizo ante ambas solicitudes de suspensión presentadas por Rajoy, porque la petición va en línea con lo que ya había pedido con anterioridad la Generalitat.

Vamos, que si es el PP el que lo pide, sí se puede, pero si es la Generalitat, "ná de ná".

Pese a todo, Moncloa se reserva un último as en la manga para mostrarle a Mas. El PP ha organizado una convención de última hora, de "buen gobierno", el sábado en Cáceres, donde está previsto que sea Rajoy quien la clausure. Será la última oportunidad que tendrá el gobierno central para mandar un claro mensaje a Cataluña, pocas horas antes de que la nueva forma de consulta empiece. Fuentes de Moncloa indican que no tienen previsto comparecer el domingo ni el lunes, ya que en Madrid es festivo, la Almudena.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más