La  marcha celebrada el sábado 22 de Noviembre en Madrid fue un éxito. Salieron a las calles muchos jóvenes y personas mayores pidiendo al Gobierno español aborto cero. En España se cometen muchos abortos. Está legalizado en tres supuestos: se cometen abortos por riesgo a la vida de la madre, cuando el niño o niña viene con malformaciones o cuando ha sido el embarazo producido por una violación.

Estoy en contra del aborto porque el ser concebido tiene una dignidad y tiene derechos. Un articulista dice que el feto no es un bebé. Mis hijos y todos los nacidos nacen siendo fetos y crecen en el seno materno, esos derechos del embrión y del feto tienen que ser defendidos y reconocidos desde el momento de la concepción.

No estoy hablando de religión, a todo ser concebido le tienen que ser reconocidos sus derechos y el primero es el derecho a la vida.

Hay en España muchas instituciones como Red Madre o Provida que consiguen dinero para ayudar a las madres a que tengan el niño y les facilitan todo lo necesario para que esté bien atendido. El Gobierno debe defender a la mujer embarazada y debe facilitar los medios para que esos niños lleguen al mundo. La solución no es abortar, eso no es progreso, sino fomentar en la mujer culpabilidad de no haber seguido con el curso natural de la vida del niño. 

Muchas mujeres, por no perder el trabajo, recurren al aborto. Esto no es progreso, sino un retroceso y una falta de libertad de la mujer para poder optar por la maternidad, sin miedo a quedarse en paro.

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La maternidad, además de embellecer a la mujer, le da seguridad y felicidad, cuando puede hacerlo compatible con su trabajo profesional, el que sea. El derecho a la vida de todo ser concebido, sea embrión, feto o un niño debe ser respetado y garantizado por el Gobierno. Los derechos del niño cuentan desde que está en el seno materno y la opción al aborto o quitarle la vida a ese ser que está indefenso no debería de existir en el mundo. El presidente Rajoy se debería comprometer explícitamente y defender la vida del no nacido y ya concebido.