Una de las acepciones del término "gitano" en el diccionario de la RAE dice así: "que estafa u obra con engaño". Por ello, la consejera Igualdad de la Junta de Andalucía, María José Sánchez Rubio, ha anunciado hoy en el parlamento andaluz, con motivo de la celebración del "Día de los gitanos andaluces", que exigirá a la RAE que retire esa acepción, pues la consideran racista y xenófoba. Claro está, hay también que tener presente que en Andalucía vive la mitad de la población gitana de España.

Pero aparte de eso, cabe preguntarse si eliminar esta acepción de la palabra cambiará las cosas. ¿Las cambiará? Lo cierto es que no, basta con saber qué tipo de cosa es un diccionario para saber que eliminar dicha acepción no cambiará nada. Bueno, sí, cambiará el diccionario de la RAE, que registrará un uso menos de una palabra.

El significado de las palabras no depende de lo que pone en los diccionarios, sino más bien al revés: en los diccionarios se registran los significados, los usos, que hacen los hablantes de las palabras.

El diccionario no nos dice cómo debemos usar las palabras, sino que registra cómo las usamos de hecho.

Que en el diccionario de la RAE aparezca como una de las definiciones de "gitano" como "que estafa u obra con engaño" no es un rasgo racista o xenófobo del lenguaje o del diccionario, sino más bien un signo de que el racismo y la xenofobia contra los gitanos siguen existiendo en nuestra sociedad.

Y, por supuesto, el racismo y la xenofobia contra esta etnia no desaparecerá porque desaparezca esta acepción del diccionario.

En realidad, muy pocos hablantes conocen el significado de las palabras porque lo hayan buscado en el diccionario. De hecho, los niños pequeños y los analfabetos saben utilizar correctamente muchas palabras, sin poder leer un diccionario. Es más, antes de que existieran los diccionarios, los seres humanos ya conocían el significado de una gran cantidad de palabras. 

Nuestra principal fuente de aprendizaje de palabras, sus significados y usos, son los otros hablantes, desde que somos pequeños hasta que morimos.

Los diccionarios, por su parte, no están precisamente entre las fuentes principales del aprendizaje del lenguaje.

Desde luego, las intenciones de la Junta de Andalucía parecen buenas y nobles, pero de buenas intenciones está plagado el mundo. Las casas se construyen desde los cimientos y no desde el tejado. En efecto, si queremos que esta acepción racista desaparezca del diccionario de la RAE, lo que hay que hacer primero es erradicar este uso de la palabra. Una vez que se deje de usar de este modo, dejará de aparecer en el diccionario.

Y es que nunca hay que perder de vista que el uso de las palabras tiene prioridad sobre los diccionarios, desde un punto de vista lógico y cronológico.

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