"El toro tiene que sufrir porque sino sufre no hay fiesta". "Yo no sé por qué se manifiestan, si lo chulo de la fiesta es ver al toro sufrir". Estas eran la afirmaciones que gritaban algunos vecinos de Medinaceli ante cientos de activistas quienes viajaron hasta la ciudad para tratar de evitar la muerte del toro Islero. El "Toro del Jubilo" es un dantesco festejo que consiste en colocar una cornamenta de hierro encendida con fuego. El animal corre casi cegado debido a las llamas por toda la plaza, dándose golpes contra el vallado al no poder ver bien, sufriendo graves quemaduras entre gritos de dolor y angustia y sufriendo golpes y acoso de los mozos, los cuales disfrutan de este "espectáculo" de dolor y muerte.

No hay ningún estudio que haya demostrado que los animales no pueden sufrir. Desde el punto de vista que si a cualquier humano le ataran unas especies de antorchas en su cabeza, le derramasen alguna substancia incandescente y le causaran una muerte dolorosa sería gravemente penado por la ley. Te imaginas como ese ser vivo, mira al su al rededor lleno de confusión, miedo y dolor. Dolor por las llamas que queman lentamente su cuerpo. Entre el hedor a quemado de su propia piel, la ceguera y los gritos de aquellos que le resultan amenazantes, su mirada adopta un gesto de horror y pánico.

Como muchos animales que van al matadero y quieren rehuir esa muerte, este animal también sentirá que va a morir pero su muerte, a parte de llena de dolor, va a estar plagada de humillación. Lucha por escapar mientras su cuerpo alcanza unas temperaturas insoportables pero intuye que la muerte está próxima. En la imagen se puede observar la expresión del toro: miedo y confusión del animal.

Las redes sociales ardían con la noticia de la celebración de este festejo un año más. Grupos activistas se anticipaban días anteriores en dichas redes sociales anunciando que acudirían al evento, tratando así de evitar la celebración del Toro del Jubilo. Mientras, vecinos de Medinaceli tachaban a ese colectivo como ecologistas aguafiestas. Hemos podido tener constancia de que ha habido detenidos e incluso más de cincuenta denuncias hacia los activistas fueron a defender a Islero.

Dos activistas nos ha concedido unas palabras narrando su versión de lo ocurrido en en evento. Según nos contaba la primera G.T.S, ésta fue insultada por vecinos de Medinaceli y califica su experiencia de dura ya que había un ambiente bastante tenso y sintió miedo. También resaltó la mala actuación de la Guardia Civil así como que fueron tratados como delincuentes.

La segunda activista, M. P, nos contaba lo siguiente: "La policía nos sacó de malas maneras. Nos hicieron daño en las muñecas. Un hombre de unos 60 años entró donde estábamos retenidos, me vio abriendo una pancarta y me dio un golpe, me la quitó de las manos y me pegó un empujón delante de un Guardia Civil que irónicamente me dijo: "Yo no he visto nada". Una hombre con su hija pequeña en los hombros me dijo que o me callaba o me pegaba una hostia, además de insultarme (todo esto delante de su hija de 5 años más o menos). Me tiraron algo en la cabeza, no sé si fue una piedra o qué. Pedí ayuda a la Guardia Civil porque vi quién fue y no hubo ni uno que me ayudara. Una chica Guardia Civil me dijo que era mi problema porque yo entré dentro de la plaza bajo mi responsabilidad. A una chica que vino conmigo le dieron con la porra en la pierna. Y cuando se enteraron de quienes éramos nos negaron la entrada a los lavabos". #Manifestación