Bajo el nombre de "El hombre que nunca vivió y nunca morirá" comienza una muestra cuyo protagonista central es el famoso y enigmático Sherlock Holmes. El afamado personaje literario, imaginado y creado por Arthur Conan Doyle, ya cuenta con un espacio propio en el Museo de Londres donde se recorre, desde su nacimiento, toda su trayectoria ficcional.

Con un singular título que da unidad a la muestra se sintetiza gran parte del imaginario colectivo: la existencia real del personaje literario que, como en otros casos, ha trascendido a su propio autor. En este sentido, la muestra dedicada a Sherlock Holmes es también una manera de homenajear a sus lectores de todos los tiempos, quienes le dieron entidad material a un personaje de ficción.

Recorridos. La exhibición que podrá disfrutarse hasta el próximo 15 de abril, propone varios trayectos que abarcan distintas etapas de la construcción del personaje. De este modo, los visitantes tendrán la oportunidad de asistir al nacimiento de uno de los más conocidos personajes de la literatura policial clásica: el cuaderno original de Sir Arthur Conan Doyle, donde delineó los pasos iniciales de Holmes, como también se encontrarán con el mapa al que recurría el escritor para crear las intrigantes aventuras. Pero la exhibición es más extensa y llega hasta nuestros días, cuando se lo revive y se lo actualiza en la pantalla chica y grande. Objetos de utilería y vestuario de los actores que interpretaron a Sherlock (B. Cumbertach y R. Downey Jr.) también conforman el paseo. No se puede pasar por alto, una alusión a la muerte del detective a la que Conan Doyle tuvo que poner marcha atrás luego de que los fans y su propia madre reclamaran por la vuelta del personaje.

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Bajo la curaduría de Timothy Long, el Museo de Londres abre sus puertas a los lectores seguidores del detective, a los principiantes, y también a los aspirantes a escritores, puesto que aquí además se enseña la construcción de un personaje de ficción. La muestra no se agota aquí, ya que por ejemplo no se puede eludir a su fiel compañero Watson. Pero el resto, es puro enigma, por los menos hasta traspasar las puertas del Museo de Londres.