Podemos decir que existen millones de personas en el mundo, que tienen obsesiones por determinadas cosas, que para la mayoría de los mortales serian banales, y es que la mente humana es tan compleja, que muchas veces se caen en trastornos de conducta que al principio pueden pasar desapercibidos, pero que pueden llegar a convertirse en un mal mayor, si no son tratados a tiempo.

La obsesión es una palabra que viene del latín obsessïo y significa asedio. Es un trastorno que puede llegar a afectar la mente y el espíritu, es una idea fija por algo o por alguien que puede ser chocante con el pensamiento coherente.

Si una persona rompe una relación, es normal que en su mente haya pensamientos obsesivos por los motivos o causas de esa ruptura, pero con el tiempo esos pensamientos van desapareciendo, por lo tanto en este caso es normal.

El Internet se ha convertido en una obsesión para muchas personas ya sea los diferentes motivos que lleven a una persona a estar horas e inclusive días enganchados a las diferentes plataformas de las redes sociales o a los videojuegos, a las películas o programas que para otro tipo de personas no les son atractivos. Es difícil llegar a tomar conciencia de la dependencia que se crean, es por ello que los expertos aconsejan estar atentos, cuando se comiencen a notar los síntomas de una obsesión.

Uno de los deportes que más forofos atrae, son los partidos de fútbol, no es extraño ver a los hombres o mujeres llorando por la derrota de su equipo o llevar disfraces y pintarse la cara con los colores de las banderas, lanzar golpes y dar puñetazos, cuando se falla un gol, lanzar al aire improperios a los jugadores, se puede incluso llegar a perder el conocimiento.

Existen en los teléfonos móviles inteligentes juegos que han llegado a convertirse en obsesiones para los apasionados a este tipo de distracción, como es por ejemplo Candy Crush o Pet Rescue, según algunos expertos, este tipo de juegos enganchan, porque al pasar de nivel se descarga en pequeña cantidad la dopamina u hormona del placer y la adicción.

También tenemos los que se obsesionan por vestirse y decorar su casa en un determinado color, coleccionar objetos extraños o muy comunes como aspiradoras, los que sienten verdadera idolatría por sus cuerpos, o por cantantes, actores, coches, hay infinidad de hobbies que han llegado a hacer perder la cabeza a más de uno.

Hay que estar atentos cuando se pasa el límite de la normalidad.

Hay tres pasos a seguir si se quiere curar la obsesión: 1.- Asumirla y ponerse en manos de profesionales para curarla. 2.-Controlarla, todos los excesos son perjudiciales. 3.- Liberarse de ella, no pensar más de 30 minutos en una sola cosa. Es quizás por ello el médico suizo Paracelso dijo: "Todo es veneno. Depende de la dosis".

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