"Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón…" Este fragmento quizás sea uno de los más conocidos de la literatura española y universal. Leído por miles de personas, mayormente niños de todas las épocas, Platero y yo ha alcanzado la categoría de clásico, porque entre otras muchas de las características que señala el escritor Ítalo Calvino, se encuentra su permanencia en el tiempo. La obra, publicada en 1914, alcanza los cien años de lecturas.

La historia de la historia. Platero y yo, escrito por el genio español de Juan Ramón Jiménez, tuvo un doble estreno: en 1914 y luego, en 1917 salió la versión completa, en la cual quedaba definitivamente plasmada la ternura que caracterizó a uno de los personajes más recordados de la literatura leída por niños, una historia destinada en sus orígenes a un público lector adulto pero que por su temática y su modo particular de contar, fue escogida en los colegios para que los pequeños lo leyeran, más allá del terrible e inolvidable desenlace.

A cien años de aquella publicación, vale destacar el valor literario y cultural que Platero y yo porta en sus páginas. En principio, Juan Ramón Jiménez experimentó con el cruce de géneros al narrar una historia con un claro tono poético, lo cual lo encolumnaba como un escritor de vanguardia. Por otro lado, Platero y yo ha logrado trascender a su propio autor, conformando parte de aquellos #Libros que consiguen identidad propia. Reconocida a nivel mundial, la obra fue leída en diferentes idiomas alcanzando el tercer lugar luego de la Biblia y El Quijote, al punto de que cualquiera que hable español, tendrá aunque sea de oídas al burro Platero. Homenajeado a lo largo de la historia, Andalucía, la tierra natal del creador, le rinde culto tanto al autor como a su personaje, a cien años del natalicio.

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Así, entre los festejos se anuncia una edición especial de la historia.

Juan Ramón Jiménez, ganador del premio Nobel en 1956 y padre de Platero y yo siempre será recordado entre los grandes de las letras universales.