Un reciente estudio de la Organización deConsumidores y Usuarios (OCU) ha demostrado que los kebabs de ternera no son deternera. Parece una errata pero es así, el estudio realizado por la OCU enveinticinco establecimientos seleccionados por muestra aleatoria en lacomunidad de Madrid ha concluido que cuando consumimos un kebab de ternera nosiempre es de este tipo de carne. Cuando vemos la carne de pincho giratorio yel dependiente corta a tiras pensamos que estamos consumiendo carne de ternera100%, pero el sorpresivo resultado indica lo contrario.

En estas muestras se han encontradoun porcentaje de pollo mayor a 1% en diecisiete de los veinticinco establecimientos,de los cuales en seis se ha detectado mas de 60% de pollo y en los otros onceentre 40% y 60%, como se observa mucho mayor del 1% que establece mínimo la leycomo posible causa accidental.

El estudio demuestra que el fraude de carnede kebab existe también en España, igual que se ha demostrado en otros paísesdonde se ha hecho la misma prueba.

Hacealgún tiempo ya, en Inglaterra se advertía mediante un parecido procedimientoque en los kebabs de cordero que se comercializaban existía un gran porcentajede otro tipo de carne que no era propiamente cordero, incluso llegando aobservar muestras que contenían 0% de carne de cordero. Esto, evidentemente noes legal, pero no porque no se pueda vender carne mezclada, sino por quees publicidad engañosa, ya que el consumidor paga por algo que luego no es losolicitado.

Los comerciantes de este tipo de comida sedefienden diciendo que ellos no elaboran sus propios pinchos, sino querealmente ellos compran estos pedidos a empresas que se dedican a ello y queresumen sus tareas solo a preparar el kebab.

Cuando se ha ido a preguntar a dichasempresas industriales que preparan los pinchos de carne y que luego se cocinanen los establecimientos, han dicho que es normal que se pueda colar algún trozode carne de otro animal en el pincho, ya que ellos trabajan con variasespecies, como pavos, caballos, corderos pollos, etc.

Algo poco creíble cuandoobservamos los porcentajes de carne en cada pincho.

Por otra parte en el análisisde dicha carne se ha observado una gran cantidad de calcio, lo que suponeque contenga trozos de huesos y cartílagos de los animales.

En cambio, en los establecimientos no sehan encontrado bacterias que puedan causar enfermedades, pero sí indicios debacterias coliformes en cantidades elevadas, lo que marca la deficienciade higiene, y que puede demostrar que se usan los mismos utensiliosculinarios tanto para los alimentos frescos como alimentos cocinados.

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