Después de dos meses de no ir yo como público al programa de La Sexta Noche, volví allí, y pude ver que el profesor universitario metido a político de éxito Pablo Iglesias sigue siendo atacado por los periodistas conservadores, incluso por políticos de izquierdas, algo que se ha visto claramente desde su inesperado éxito en las elecciones europeas con su nuevo partido político Podemos.

No voy a entrar en si las intenciones de Iglesias como político de nuevo cuño son honestas o no, querría pensar que sí, aunque veremos si es capaz de aguantar las tentaciones del poder, que puede corromper al más honesto del mundo o decepcionar al que más ilusión tiene.

Pero el otro día pude ver que los ataques contra él llegaron al punto más grotesco, sobre todo del periodista de "El Mundo" Eduardo Inda, obsesionado en que Iglesias dijera la frase "Los de ETA son unos asesinos", como si fuera una letanía. Varias veces repitió esa frase que el público estuvo a punto de abuchearle, pero el coordinador del programa pidió que no lo hicieran.

Es que lo de Inda resulta ya patológico, que cuando destapó el escándalo Bárcenas tenía la simpatía del público, pero su afán de protagonismo unido a su perenne sonrisa cínica de superioridad le va haciendo cada vez más antipático, y acaba haciendo bueno a Paco Marhuenda, con el cual confiesa Iglesias llevarse mucho mejor. El último programa de La Sexta Noche tuvo a Iglesias en dos fases, primero en la entrevista que se hace en un rincón del plató y luego en los sillones para los contertulios de los debates, donde Iglesias empezó así, como contertulio antes de que sus obligaciones políticas actuales no le dejaran tiempo.

Vídeos destacados del día

Cuando lo de Inda, pensé que sus ataques serían más eficaces con un péndulo en la mano para hipnotizar a Iglesias y decirle con la voz monótona de los hipnotizadores: "Repite conmigo… ETA son unos asesinos". Cualquier cosa en vez de aquel disco rayado de la frase-letanía. Iglesias, como siempre, contestaba a cada ataque con una voz firme pero respetuosa, que nunca intimida a su adversario, lo que hace Inda. Y como dije antes, Marhuenda apareció ante mí por primera vez como alguien entrañable, pues no entró en el juego de Inda en ningún momento, y ya sabemos que Marhuenda sólo se cabrea si le atacan, y entonces suelta su famosa frase "¡Qué barbaridad!" y amenaza con levantarse y marcharse, como la Belén Esteban del Periodismo.

El programa hizo un examen en profundidad de todo lo referente a Iglesias y Podemos: programa político aún no definido del todo, su propuesta de limitar los sueldos a todos los españoles, incluidos futbolistas millonarios como Messi y Cristiano Ronaldo; e incluso la polémica de su reciente viaje a Bolivia, Ecuador y Uruguay.

Dijo Iglesias que hay preparada por su parte una querella por difamación y calumnias contra Inda, aun no presentada oficialmente, lo cual anima ansiosamente el periodista, y que quizá sea a fin de mes. No es para menos, pues Inda se cree el rey del mambo o el mejor periodista del mundo, ya demostró su prepotencia cuando fue director del diario deportivo "Marca", con su madridismo fanático demostrado una y otra vez, atacando continuamente a Messi o a Guardiola, lamentando que su adorado Mourinho nunca consiguiera el cariño del público y por ello tuviera que volverse a Inglaterra.

Iglesias aún está muy verde como político, pero cree firmemente en lo que dice e incluso demostró más categoría al opinar del proceso soberanista en Catalunya, haciendo como el Papa Francisco al decir que quién es él para juzgar a los catalanes, aunque no se haya posicionado del todo en éste tema. Después de oír en ese mismo programa y en tantos otros ataques contra Catalunya, sobre todo de Inda que incluso exigiría el cierre inmediato de TV3 (no por su presunto apoyo al soberanismo, sino por algún programa de humor que atacaba al Real Madrid, como si TV3 fueran los guiñoles de Canal + Francia), ya era hora de oír a alguien decir algo más moderado sobre este tema.

Luego, cuando Iglesias se fue y llegó como contertulia Tania Sánchez, su pareja y política de Izquierda Unida, le recuerdan que él había dicho que sería difícil coaligarse con IU, a lo que ella, molesta, respondió defendiendo la dignidad y honestidad de IU. Llegué yo a pensar que esa noche habría bronca doméstica entre Pablo y Tania al llegar a casa, espero que no, pero eso sería la anécdota de aquella noche. Todos los políticos tienen pánico de posibles competidores o partidos que tengan más votos que ellos, pero lo más curioso es ver a periodistas que dicen que no dependen de nadie perder la cabeza por algunos políticos, y entonces se convierten en portavoces involuntarios de ellos o en sus aduladores.