Es curioso como la realidad parece copiar las tendencias de la red. La información en la nube se mueve por afinidades. Empezando por las búsquedas, siguiendo por las webs, las Redes Sociales y terminando por la publicidad. Los blogs aglutinan a personas con intereses comunes. A menudo, resulta casi imposible no caer en la cuenta de algo tan simple como las afinidades. Es decir, las cosas que tenemos en común. Desde esta perspectiva podríamos casi deducir que tendemos a actuar aprendiendo de los comportamientos de la propia red, sin olvidar que la red no existiría de no ser por las afinidades y las necesidades asociadas a la los flujos de información que determinan las llamadas corrientes o tendencias. De algún modo la nube ha determinado cuáles son nuestras afinidades basándose en las huellas que hemos ido dejan búsqueda tras búsqueda y sin embargo lo que la red no sabe es que determinadas búsquedas han trascendido en el tiempo adquiriendo matices de obsolescencia. Es como si alguien observa el comportamiento de una determinada persona que por repetición da de comer a las palomas en una determinada hora; sabe acerca de la persona que necesitará comida para palomas y se la ofrecerá a diario. Este es el comportamiento también previsible de la red. No obstante, la imprevisibilidad del ser humano es inherente a sí misma, de modo que cuando cambiamos los hábitos, la red acostumbra a seguir insistiendo en ofrecernos comida para palomas. La diferencia entre "esto me interesaba" y "esto continua interesándome" aparece entonces como difusa por la avalancha de propuestas afines a búsquedas anteriores.
Es conveniente tener en cuenta que a menudo existe lo que yo llamo el mundo natural, un mundo sin mecanismos forjados a fuerza del hábito. Quizás en este mundo las personas dejemos de ser percibidas como imágenes asociadas a un estado de ánimo o portadores de una sola bandera.
Por otra parte resulta sorprendente en qué medida las afinidades generan volúmenes de comportamiento y por ende masa y solidez. Son las cosas que tenemos en común las que parecen unir a los seres humanos; Todo lector que lea este artículo debería estar pensando acerca del porqué éste y no otro, para comprender sobre las corrientes que me han llevado a mí a escribirlo, como sobre las corrientes que han hecho posible que este humilde artículo pueda ser leído. Tan sólo un ejercicio de reflexión para todos aquellos a los que les guste degustar un buen puñado de letras. En todo caso gracias por haber llegado hasta ellas.