Por fin ha visto la luz el "nuevo" hallazgo. Se ha tardado unos 400 años en poder ser autentificado y otorgarle el merecido prestigio que se merece, como es el de ser el fruto de una prolífica carrera artística de uno de los pintores referentes del Barroco, y que marcó un antes y un después, como es Caravaggio.

Se trata de la "Magdalena en éxtasis", encontrada al fin, formando parte de una colección europea privada, sobre la que no se ha querido otorgar más detalles, salvo que no parecen querer desprenderse de la obra por el momento. La responsable de autentificar el cuadro, ha sido Mina Gregori, profesora de Historia de Arte Moderno en la Universidad de Firence (Italia) y una eminencia, en lo que respecta a la vida artística de Caravaggio.

Ha sido quien ha aclamado que, efectivamente, se trata de una de las obras que el pintor depositó en el barco que lo llevó desde Nápoles hasta Porto Ercole (Puerto Hércules), en la Toscana, desde donde debía desplazarse, al parecer, a Ladispoli, para solicitar el amparo de la familia Orsini. Sin embargo, Caravaggio o Michelangelo Merisi nunca llegó a su destino. A los pocos días falleció, según apuntan, a consecuencia de unas fiebres.

De los tres cuadros que transportó con él, se conocía que dos representaban a San Juan y la otra, a la Magdalena que por fin hoy ha vuelto a la luz. Se sabe que consigo viajaban estas tres obras, por la carta que el propio nuncio del reino de Nápoles, envió al cardenal Scipione Borghese, quien iba a ser el destinatario y futuro poseedor de las creaciones, para informarle sobre el fallecimiento del pintor.

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La misiva, nunca llegó a su destino y anduvo desaparecida hasta 1994. A consecuencia de este percance, fue la marquesa Costanza Colonna, amiga y protectora de Caravaggio afincada en Nápoles, quien se hizo cargo de dichos cuadros, a la espera de poder entregárselas al cardenal Borghese, tal y como había expresado el propio autor desaparecido.

A partir de aquí, la pista de un San Juan y de la propia Magdalena, se pierde y permanece aún en un sepulcral interrogante, puesto que el primero de estos cuadros, aún continúa sin aparecer.

El destino del otro San Juan, resulta más benévolo, puesto que, sin saber a ciencia cierta cuáles fueron las circunstancias que lo motivaron, alcanzó su destino y a día de hoy, se sigue conservando en la galería Borghese, en Roma.

Mina Gregori, afirmó para el diario italiano "La Repubblica", que las características del cuadro, así como un papel colocado en la parte trasera del mismo, que se corresponden con la caligrafía de la época del pintor, suponen pruebas ineludibles de que la autoría del cuadro de la "Magdalena en éxtasis", corresponden a Michelangelo Merisi da Caravaggio.

El pintor del Barroco por excelencia, nació en septiembre de 1571 en Milán, falleciendo en julio 1610, a la edad de 39 años. Aunque su vida estuvo plagada de tribulaciones, sus últimos años de vida, se vieron ensombrecidos por un asesinato del que fue acusado y por el que intentó obtener el perdón del papa Pablo V, de nombre Camillo Borghese, por medio del que fuera su sobrino, el cardenal Scipione Borghese, un coleccionista de obras de arte, cuya familia hoy puede conocer, al menos, el paradero de otro de los cuadros de uno de los pintores más ilustres, destinados a su antepasado.