Me ha llegado esta rara noticia a través de mi facebook personal. En nuestra cultura de occidente nos enseñan desde pequeños a vivir negando la muerte, razón por la cual casi nadie habla de este tema. La muerte, decía un poeta, ""siempre es algo que le ocurre a otro. ¿ Acaso la muerte física es el verdadero fin de nuestra existencia en este mundo? Pues parece que no. Está visto que somos energía, que formamos parte de algo más grande y muy superior a nuestro pequeño yo. Cada uno puede encomendarse al dios que más le convenga cuando le llegue su hora, en lo que se refiere a cuestiones metafísicas o espirituales, pero lo cierto es que "nada se pierde todo se transforma" de modo que volveremos a ser aquello que siempre fuimos: polvo de estrellas.

Modesta y melancólica reflexión a la que me ha llevado esta feliz idea de convertir nuestras cenizas en árboles, finalmente en alimento para la tierra. Los árboles, dicen los fabricantes de esta urna biodegradable, "son los pulmones de nuestro planeta; mientras más árboles plantemos, mejor será la calidad del aire para las generaciones por venir". ¿Quien no ha soñado con reencarnar en un árbol?

Se trata de "una urna funeraria hecha de materiales biodegradables" la que contribuye a que los restos de nuestros cuerpos mortales "vuelvan a la vida" en la forma de un nuevo árbol. Por ejemplo, en el interior de este invento colocan una semilla de pino, o de cualquier otro tipo de árbol - supongo que esto irá a gusto del cliente o de los familiares del difunto-, entonces este árbol, que será cuidado y regado por los familiares se convertirá en el vivo recuerdo del ser querido ausente.

Vídeos destacados del día

"La parte superior de la urna biodegradable está especialmente diseñada para que la semilla crezca. Antes de enterrar la urna, es necesario mezclar los restos con un poco de tierra del lugar donde crecerá el árbol. Una vez mezclados con la tierra, los componentes facilitarán de forma natural el proceso de germinación de la semilla" . Al tiempo tanto la urna como los componentes son bidegradables al 100% y se convierten en abono para el árbol.

En síntesis, según el reclamo publicitario de los inventores "Las urnas Bios logran que la naturaleza transforme la muerte en una nueva vida." Supongo que la industria de los servicios funerarios globales no estará muy contenta con esta novedad, puesto que la muerte - al menos en occiente- y como todo en este mundo se ha convertido en un gran negocio. Claro está que la urna biodegradable también se comercializa y se vende, pero al menos tiene un costado más racional y ecológico; también, si se quiere, una manera romántica de abandonar nuestra condición humana y volver a la naturaleza...