No es la primera vez que los viajes "low cost" hacen que nos cuestionemos si se puede confiar en las agencias y en las compañías que ofrecen esta clase de servicios dando esperanza a todos aquellos que no tienen mucho dinero para viajar y que, por desgracia, se acaba pagando mucho más caro el poder disfrutar de unos días de vacaciones a precios bajos.

En 2008 la Facua ya denunció a las compañías aéreas Clickair, Easyjet, Ryanair y Vueling y las agencias Ebookers, Lastminute y Viajar.com, de bajo coste, por suscribir seguros de viajes en sus precios sin informar previamente a la contratación. Viajes Barceló y Viajes Iberia también fueron denunciadas el mismo año por Facua, por contratar previamente seguros de anulación en sus ofertas sin ser requeridos estos por los pasajeros.

Además, todo tiene una cara oculta y en el los viajes "low cost" nos puede salir muy cara la desinformación. ¿Cómo compensan las compañías unos precios tan escandalosamente bajos? Normalmente en el equipaje y su peso es donde el comprador se da cuenta de la primera estafa de viajar por poco dinero. A veces, sólo se permite llevar una maleta y si se lleva una cámara de fotos o un bolso, o maletín de negocios que realmente no ocupan mucho espacio, o nos obligan a meterlo en la maleta o a facturarlo justo en la puerta de embarque sin dar opciones de podernos echar atrás para no perder el vuelo.

En los vuelos de bajo coste, tampoco hay asientos reservados (a no ser que se pague el conveniente plus por los asientos delanteros que son los que permiten más movilidad). Con este problema, si una familia viaja con hijos, se puede encontrar en la tesitura que cada uno de ellos tenga que ubicarse en una fila distinta aunque sean menores.

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Además hay compañías en las que embarcarse aunque sólo sea en un trayecto de una hora, es toda una aventura. La compañía más temeraria sigue siendo, sin lugar a dudas, Ryanair que año tras año, ocupa titulares de prensa por sus innumerables irregularidades como:

Vuelo enero de Madrid a Palma, en 2010: El vuelo de Ryanair mantuvo encerrados a los pasajeros de este vuelo durante ocho horas sin comida por culpa de un retraso por mal tiempo. Las azafatas no dejaron salir a ninguno de los 149 pasajeros con la amenaza de que si salían, no les dejarían volver a entrar en al avión.

Vuelo septiembre de Palma a Madrid, en 2010: Motín en el vuelo Ryanair tras cuatro horas de encierro asfixiados de calor sin comida y sin bebida. Luego, tanto el piloto como las azafatas, se negaron a viajar con estos pasajeros por, según ellos, su mal comportamiento.

Vuelo junio de Sevilla a Pisa, en 2011: En este vuelo de Ryanair permanecieron encerrados durante horas a 50 grados de temperatura y no conectaron el aire acondicionando.

Los pasajeros declararon: "No podíamos ponernos en las puertas porque si rozábamos la escalerilla nos expulsaban del vuelo". Varios vuelos, tres en concreto, el 26 julio de 2012 de Ryanair tuvieron que ser autorizados a efectuar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Valencia, por falta de combustible.

Vuelo agosto de Eindhoven a Mallorca en 2012: Pese a que el avión estaba a 38 grados de temperatura, los asistentes de vuelo no activaron en aire acondicionado obligando a los pasajeros a pasar momentos de verdadera angustia encerrados en avión por culpa de un retraso durante horas.

Vuelo septiembre de Londres a Roma en 2012: Los turistas del vuelo de Ryanair, tras sufrir picaduras de garrapatas durante el viaje, obtuvieron atención sanitaria en el propio aeropuerto de Roma.

Vuelo septiembre de Manchester a Málaga en 2013: Los pasajeros pasaron tres horas encerrados en la cabina del avión por olor a combustible y luego, el vuelo fue anulado pues el aparato no estaba en condiciones para poder volar.

Vuelo 4 de octubre de Alicante a Shannon (Irlanda), en 2013: Este vuelo sufrió un fallo en un sistema de medida de control de los flaps. Tras un aterrizaje de emergencia fue sustituido por otro sensor y retomado con el mismo avión el viaje.

Vuelo 7 de octubre de Girona a Estocolmo, en 2013: Tras un fallo con otro sensor de los flaps en otro avión, se tuvo que aterrizar en Frankfurt (Alemania). Los pasajeros tuvieron que cambiar de avión para poder retomar su viaje.

Vuelo 9 de octubre de East Midlands (Reino Unido) a Tenerife, en 2013: El capitán del avión sufrió una indisposición y fue su oficial de abordo, el que desvió su vuelo al aeropuerto de Faro (Portugal), para ser atendido por los servicios sanitarios. Según los facultativos el capitán sufrió un ataque de ansiedad demorando así el vuelo tres horas.

Vuelo 11 de octubre de Cagliari a Venecia, en 2013: Durante el ascenso del avión, uno de los motores empezó a fallar. Tras apagarlo y volver al aeropuerto, los turistas fueron trasladados a otro avión y sufriendo así cuatro horas de retraso.

Vuelo noviembre de Tánger a Dusseldorf en 2013: El vuelo con ciento ochenta pasajeros a bordo, tiene que realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Sevilla por un incendio en la cabina.

Vuelo 14 de febrero, de Londres a Oporto en 2014: Los pasajeros de este vuelo de Ryanair, tras un retraso de once horas encerrados en un avión por mal tiempo tuvieron que llamar a la Policía para ser liberados.

Aunque pueda resultar rocambolesco y algo anecdótico, por los videos colgados en la red por varios pasajeros que sufrieron alguno de los sucesos, no fue nada agradable para ninguno de ellos. Pese a todo, el último de los sucesos con un viaje de "low cost" lo sufrieron ayer, pero esta vez en autobús, sesenta y dos pasajeros tras la detención del conductor por conducir con documentación falsificada.

El autocar de la empresa Megabus al ser su conductor detenido, fue abandonado junto con todos sus ocupantes en la estación de servicio de Maçanet de la Selva. Tras siete largas horas de espera algunos de los pasajeros se dirigieron a hoteles cercanos y otros durmieron al raso donde habían sido abandonados a su suerte sin más explicación que la de los Mossos d'Esquadra que trataban de localizar a un nuevo conductor para que retomaran el viaje.

Pese a que la empresa asegura que se hará cargo de todos los gastos tanto del alojamiento como de los medios que utilicen para regresar a sus puntos de origen. Mas hasta la hora, en ningún momento les han dado una solución directa teniendo que espabilarse cada uno por su parte, para poder tanto dormir como volver a sus casas.

Y es que por muchas precauciones que tomemos, no debemos olvidar una máxima que dice: "Lo barato sale caro" pues en todos los casos, el que tiene que perder, el que tienen que pagar o adelantar el dinero si algo no saliera como es debido, jamás será la empresa sino el cliente, el pasajero, el turista que ante una situación de escasez de dinero, trato de cambiar de aires y sólo consiguió una desagradable experiencia que mejor no volver a recordar.

Desde aquí sólo recomendarles que lean atentamente y varias veces las reservas ya sean de viajes completos, de hoteles, de vuelos, etc. No les dejen que les tomen el pelo y mantengan la calma llegado el caso. No se trata de huir de los chollos, y menos en tiempos de crisis. Se trata de ser conscientes de lo que nos podemos encontrar y a lo que nos tendremos que enfrentar. Sabiéndolo luego sólo se trata si queremos asumir ese riesgo pues ya os digo, que algunos viajes con alguna compañías no se trata de armarse de paciencia sino armarse de valor para correr una aventura de supervivencia extrema visto lo visto. Viajar es un placer pero por desgracia, no todos los placeres son agradables.