Durante estos días, las moras silvestres proliferan a mansalva por todo nuestro entorno, con lo que nos permite el contexto perfecto para realizar un agradable paseo por el campo, aprovechando el trayecto para proceder a la recolección de este rico alimento.

Así pues, con la ayuda de una cesta, tijeras y unos guantes, para no manchar nuestra indumentaria, podemos empezar a recolectar el ingrediente principal de nuestra mermelada, y de forma totalmente gratuita y relajante.

Una vez recogidas todas las moras, lo que tendremos que hacer es lavarlas y pesarlas.

Así, por cada kg de mora, necesitaremos medio kg de azúcar y el zumo de un limón. Para proceder con la mermelada, lo que haremos será mezclar las moras con el azúcar y el limón y dejarlas en reposo durante 1 hora.

Pasado este tiempo, pondremos la mezcla a fuego fuerte hasta que comience a hervir. También iremos retirando la espuma que vaya saliendo al hervir nuestra mezcla.

Después, bajaremos el fuego pero siempre manteniendo la mezcla en ebullición.

Una vez que hayamos obtenido la textura deseada de la mermelada, pasados de 30 a 45 minutos, lo que haremos será apagar el fuego y triturar con la batidora nuestra mezcla.

Después, según el gusto, podremos pasar la mezcla por un colador para retirar toda la semilla de la mora, si no es de nuestro agrado.

Y por último, habrá que esterilizar los botes y envasar el producto con nuestra rica mermelada. Con estos sencillos pasos podremos disfrutar de una rica y sabrosa mermelada realizada en su totalidad por nosotros mismos.

Como la generalidad de las frutas, las moras son fuente de sales minerales y vitaminas, constituyendo así un importante aporte nutricional que podría incluirse en cualquier tipo de dieta.

Las moras son frutas de bajo valor calórico debido a su escaso aporte de hidratos de carbono, lo que las hace un alimento beneficioso ayudando al metabolismo.

Son especialmente ricas en vitamina C, conteniendo cantidades incluso mayores que las de algunoscítricos, hecho por el que las utilizan tanto los navegantes nórdicos como los Inuit americanos como protección contra el escorbuto. También son muy ricas en vitamina A, así como en potasio, aportando además, sobre todo las moras del géneroMorus, fibra alimentaria.

Las concentraciones varían dependiendo de uno u otro género y especie. Las moras también contienen antocianos y carotenoides, asociados en diversos estudios a ciertas propiedades consideradas beneficiosas para el organismo.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!