Muchos somos los que nos encontramos ahora, postrados frente a la nueva "caja tonta" tanteando el terreno de un posible viaje de vacaciones. Primer paso: una vez elegido nuestro destino idílico hemos de encontrar un vuelo, uno barato a ser posible ¿no? Bien, aquí nos encontramos frente a la primera encrucijada... ¿con qué compañía? Luego de mirar, buscar y comparar entre las muchas grandes compañías aéreas de nuestro país, y luego de aterrorizarnos con los muy altos precios que estas ofrecen, probablemente, renunciaremos a la seguridad que nos ofrece viajar con estas compañías y nos decantaremos por otras, menos conocidas, que nos ofrecen un precio sin igual.

Segunda encrucijada: ¿Dónde encuentro el mejor precio? Probablemente acudamos entonces a las ya tan famosas compañías comparadoras de vuelos. Estas compañías, las cuales no tienen más objetivo que encontrarte el vuelo más barato, no son el problema... El problema reside en las propias empresas Low Cost que ofrecen sólo un vago espejismo del precio real y final del billete, ¿Cómo? Pues fácil, tras finalizar la primera etapa en la búsqueda del vuelo (introducción de destino, fechas de ida y vuelta, número de pasajeros...) nos ofrecen ese primer precio, de ensueño ¿verdad?...

Pues no tanto, tras elegir cuidadosamente el horario, siempre con un ojo en el precio, damos a clic y continuamos con el proceso, introduciendo datos, confirmando o denegando los seguros que nos ofrecen... Y así, casi sin darnos cuenta, nos encontramos en la última etapa, a punto de introducir los datos de pago cuando de repente se rompe el espejismo y caemos del engaño. El precio, ese precio tan estupendo que nos engatusó y animó a seguir con el proceso, se ha inflado, pero se ha inflado haciéndonos creer que hemos cometido un error, y hemos seleccionado otro vuelo, volvemos atrás, pero el precio al final sigue siendo el mismo, decepcionados decidimos cambiar de página, pero seguirá ocurriendo esto una y otra vez...

¿Por qué ocurre esto? Pues en todos estos pasos intermedios, nos han ido "colando" tasas por equipaje, tasas de los aeropuertos, tasas por, tasas por... Y, en fin, muchos somos los que en este punto decidimos posponer el viaje, o finalmente acceder a pagar el precio, ahora sí, final. Pero, ¿cómo evitarlo?, en primer lugar deberíamos informarnos de las condiciones de uso, así como información acerca de la veracidad de la página y de los precios publicados.

En segundo lugar, debemos analizar el precio, no el mostrado en primera instancia, el de después, el final, ya que el realizar los pasos anteriores no obliga, en ningún momento a realizar el pago. Y por añadir más, leer siempre la letra pequeña, no proporcionar datos personales como el nº de cuenta hasta no estar completamente seguros de la protección de datos, así como de que la página es fiable... Y con todo esto podremos viajar a nuestro destino sin incomodidades añadidas, y disfrutar por fin, de esas vacaciones tan merecidas.

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