A lo largo de esta semana está teniendo lugar en Roma la Segunda Cumbre Internacional de Nutrición. Su objetivo principal es promover el movimiento y acción de todos los esfuerzos posibles para erradicar la desnutrición y el sobrepeso.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) han unido sus fuerzas para pedir que se redoblen las acciones en la lucha activa contra el hambre y la obesidad que se padecen en el planeta.

Anuncios
Anuncios

Para alcanzar dicho objetivo es esencial que la sociedad, las autoridades políticas y los investigadores de ciencia se conciencien de la gravedad de la situación.

Los números hablan por sí solos y preocupan a los expertos de la salud. 2.000 millones de personas sufren importantes trastornos debido a una desnutrición grave. 805 millones de personas no tienen qué llevarse a la boca y mueren de inanición.

Anuncios

Y, en el otro lado de la balanza, 500 millones de adultos y 42 millones de niños padecen sobrepeso u obesidad.

Grandes contrastes en este siglo XXI en el que vivimos. Unos luchando por sobrevivir día tras día por comer algo y dando gracias cuando es así; y otros tienen algo más de suerte y logran dar bocado pero no consiguen ingerir los nutrientes necesarios para mantener la salud. Y en el mundo desarrollado millones de personas que "matarían" por tener el cuerpo perfecto y que prueban todo tipo de dietas y artilugios para adelgazar sin conseguirlo.

Incluso hay gente en lista de espera para someterse a cirugía bariátrica ya que sus esfuerzos por perder peso han caído en saco roto.

Tanto la obesidad como la desnutrición causan una notable disminución de la calidad y esperanza de vida. Los tratamientos que se utilizan para "paliar" dichos trastornos de la alimentación elevan considerablemente los costes de la asistencia sanitaria. Y este derroche en tiempos de crisis mundial, no ayuda en absoluto.

Desde la Cumbre de Roma, más de 190 países participantes proponen soluciones para ganar la batalla a estas "gigantes" patologías de la nutrición. La educación nutricional y la agricultura sostenible son algunas de las propuestas para tratar de corregir este desequilibrio.

Terminará la Cumbre y continuará el hambre. Esperemos que en un futuro próximo haya más compromiso por parte de todos y empiece a atajarse de una vez por todas este gran problema. 

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más