La crisis y la depresión se han instalado en Europa, los hasta hace unos meses eran los motores de la zona euro están en marcha neutra y puede que pronto si es que ya no lo ha hecho, entren en franca recesión al punto que Francia lleva dos años casi tres en caída libre y ahora Alemania que parecía necesitar todos los trabajadores de Europa pasa dificultades y más abajo le dedicaré unas letras.

Parte del mundo mira a España quien ha perdido parte de su población activa y por supuesto, han marchado al menos millón y medio de inmigrantes desde el comienzo de la crisis.

Existen más países de la zona euro donde la emigración hacia países aún no tan castigados se produce, por ejemplo Grecia y más cercano, Portugal del cual en el día lo abandonan 330 portugueses al día que malviven en Inglaterra o Alemania entre otros y eso en un país de 10 millones de habitantes supone un problema de los serios, los que abandonan actualmente Portugal son personas con escasa formación o sin formación alguna y ya se los puede ver durmiendo en las calles de Viena o Londres entre otras.

Portugal sólo en un año pierde 120 mil personas y para este país tal como lo dije es un verdadero problema pero el peor es que no se marchan por mejorar su calidad de vida sino porque en su tierra no consiguen trabajo alguno y eso también sucede en España aunque no se admite ni se facilitan demasiados datos fuera de las estadísticas públicas aunque la baja de 600 mil afiliados a la Seguridad Social y los más de 5 millones de parados hablan por sí solas.

En Alemania existen 7.5 millones de "mini Jobs" con salarios máximos de 450 euros mensuales, o gente que cobraba 50 céntimos por hora trabajando en un matadero, pues Alemania es un país que no existe el salario mínimo, 12 personas compartiendo una habitación de apenas 8 metros cuadrados que compartían cama por turno.

En otros países europeos ya hace años que se han puesto firmes con las ayudas sociales y por más que seas de la zona euro la atención en Salud Publica al igual que las ayudas sociales son limitadas.

Mientras que en casi todos los países los recursos económicos que podían destinarse a los extracomunitarios indocumentados han pasado a utilizarse para los emigrantes europeos y aun así son reducidas, la palabra solidaridad entre comunitarios es más bien poco utilizada y aún menos conocida.

La nueva emigración continental y en especial en el sur de Europa, la zona más castigada por la crisis y el desempleo están dando lugar a que sean varios los países donde la xenofobia y el racismo crezcan a niveles alarmantes y a las pruebas me remito: en Francia o Alemania y sólo a modo de ejemplo la ultraderecha ha crecido como la espuma.

Por ello es casi común que poco a poco se esté dando la situación de que se "clasifique" a las personas como de primera o segunda según su procedencia, son mirados con recelo y hasta con cierto desprecio al tiempo que se admite ( al fin) que estas situaciones sólo se daban anteriormente con inmigrantes provenientes de fuera de Europa.

Viendo la actual coyuntura no se vislumbra una solución a corto plazo sino más bien la tendencia es que se agudice y que el sur europeo no sea la única parte del continente que provoque exiliados económicos, que obligue a sus ciudadanos a dejar su patria para en la mayoría de los actuales casos acabar como parias.

El viejo mundo se preocupa de mantenerse unido pero sus cimientos están lejos de ser fuertes y su economía así lo demuestra, se ocuparon de que unos pocos enriquecieran en detrimento de todo un país o países y al condenar la Sociedad de Consumo aún no caen en cuenta que se están condenando a sí mismos.

La actual emigración se produce ya no por mejoras sino por falta de empleo y al llegar a otro país sin tener formación y en algunos casos sin dominar el idioma local provoca que el exiliado sume otro fracaso al ya obtenido y acabe mendigando en las calles o con un poco de suerte regresando a su tierra natal para malvivir también.

Las reformas laborales y las económicas lejos de solucionar los problemas los han aumentado y a los gobiernos se les acaba el tiempo de cambiar la situación, lo más seguro es que hasta que no exista un estallido social de magnitudes no exista un solo gobierno europeo que reaccione a tiempo.

Los emigrantes continentales sin pretenderlo les están mostrando el camino, pero no existe peor ciego que aquel que no desea ver, la actual emigración es el claro e inequívoco ejemplo que deben corregir el rumbo pues vamos derechito al abismo.

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