El proyecto a favor de la despenalización del consumo de drogas en la República Argentina, liderado por el secretario de Programación para la Prevención de la Drogadicción (Sedronar), el sacerdote Juan Carlos Molina, recibió un gran espaldarazo hoy cuando el jefe de gabinete del gobierno de Cristina Fernández, Jorge Capitanich, expresó su apoya a la iniciativa.

A pesar del rechazo de la oposición y sectores eclesiásticos argentinos, el gobierno de Fernández de Kirchner parece decidido a llevar adelante este proyecto argumentado que se trata de una política de inclusión para resolver problemas generados por la criminalización del consumo personal de drogas.

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Capitanich dijo que apoya lo expresado por el sacerdote Molina, el cual trabaja en varios proyectos legislativos, entre los que se encuentra la iniciativa para reformar los artículos de la Ley 23.737 que penalizan el consumo personal de estupefacientes.

Molina aclaró que dicha propuesta no busca dejar de perseguir a los narcotraficantes ni a los vendedores de drogas, sino atender el problema de la drogadicción como se trata a los que padecen de alcoholismo.

Consumo de drogas en Argentina
Consumo de drogas en Argentina

Según Molina es desde la salud y no desde la penalidad donde los casos de los adictos deben ser atendidos, puesto que el problema no se le pude achacar a los adictos, si no a aquellos que trafican.

La medida no es nueva en el Cono Sur americano, pues ya en diciembre de 2013, el Parlamento de Uruguay había legalizado la producción y venta de marihuana, cuyo consumo ya era legal en el país, y creó un órgano estatal para controlar el sector.

La legislación vigente en Argentina castiga con prisión de uno a seis años y establece asimismo multas por tenencia de drogas.

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En los casos en los que se considerase que el estupefaciente era destinado al uso personal la pena se reduce de un mes a dos años de cárcel.

Pero ya se levantan voces contra la presunta nueva legislación. El cura José María di Paola, un ferviente luchador contra el uso de estupefacientes en los barrios más humildes de la nación gaucha, se opuso vehementemente contra la iniciativa gubernamental.

"No estoy de acuerdo con la despenalización y el papa tampoco", sostuvo el sacerdote, quien mantiene buenas relación con Francisco I.

El cura declaró a Radio Vorterix que Argentina no es un país pequeño como sí lo son Holanda y Uruguay, y las medidas de aquellos no deben ser empleadas en su país, donde, señaló hay grandes sectores excluidos, por lo que hablar en este caso de despenalización sería inadecuado

Otros que se oponen a la iniciativa son el partido de centroderecha PRO y el Frente Renovador, mientras que el Frente Amplio UNEN, de centroizquierda, se pronunció por esperar los detalles antes de emitir su opinión.

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Según un informe difundido por la ONU, el "Reporte mundial de drogas 2012", los jóvenes argentinos habían incrementado grandemente su uso de estimulantes en los últimos años. Además, junto con Uruguay, Argentina es el país de América Latina con mayores porcentajes de uso de la ketamina.

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