Ya está hecho, el que fue Jefe del Estado por gracia de Franco ha sido aforado. Es decir, se le ha concedido un privilegio según el cual solo podrá ser juzgado por el Tribunal Supremo.

A los juristas, muchos de los cuales son una especie de criminales intelectuales, les gusta decir que el aforamiento no es un privilegio, sino una "condición jurídica". Su argumento es que el privilegio de no poder ser enjuiciado conlleva el perjuicio de no poder recurrir a un tribunal superior. El corolario de este argumento es que, dado que no hay tribunales súper superiores, no hay tribunal alguno al que recurrir una vez se es enjuiciado por el Tribunal Supremo.

Si Aristóteles, padre de la lógica, hubiera oído un argumento de la categoría del anterior, no lo hubiera soportado y, con toda seguridad, se habría intentado quitar la vida lanzándose de cabeza a un pozo.

El aforamiento es un privilegio y solo eso porque Juan Carlos I el aforado no tiene necesidad de recurrir al Tribunal Supremo, máxime si tenemos en cuenta que este tribunal sienta jurisprudencia y doctrina legal. Se le otorga esta condición porque a dicho tribunal se le supone la habilidad, conocimiento y/o competencia de conocer y aplicar la ley mejor que los tribunales ordinarios. Desde este punto de vista, los tribunales ordinarios, en general, siguen, y deben seguir, el criterio del Tribunal Supremo.

Pero hay que decir más. Que el aforamiento es un privilegiado salta a la vista en cuanto pensamos los costes que tiene, en muchos ámbitos, el recurrir a un alto tribunal. Es evidente, el no poder ser enjuiciado por tribunales inferiores y el no tener que recurrir para que se haga justicia, implica un ahorro económico considerable.

Finalmente, si tenemos en cuenta que en caso de que un aforado saliera indemne e, incluso, privilegiado tras pasar ante el Tribunal Superemo, la parte contraria no podría tampoco recurrir, entonces vemos que la condición de aforado es un privilegio en todos los sentidos.

Desde esta perspectiva, no me cabe duda de que los juristas que han decidido que el aforamiento sea llamado "condición" jurídica en lugar de privilegio, disfrutaban de tal privilegio.

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