Los problemas de sueño se apoderan de unos trastornos que afectan al desarrollo normal del sueño. Algunos de estos pueden interferir en la salud de las personas y dañar las funciones físicas, mentales o emocionales.

Cuando llega el verano este tipo de problema crece y aumentan las dificultades para dormir. Las personas mayores son las más afectadas debido a los factores ambientales. La principal causa de la falta de sueño es la alteración de la función del hipotálamo, centro regulador de la temperatura corporal de cada persona.

El ejercicio físico y una moderada exposición al sol son dos claves para conciliar mejor el sueño. Además, a esto se le debe añadir una dieta equilibrada y una vida social activa. Lo más importante es seguir una buena higiene del sueño. ¿Esto qué es? Mantener horarios regulares, evitar los estimulantes antes de ir a dormir, no mirar la televisión en la cama, acostarse cuando aparezca el sueño y realizar actividades relajantes antes de acostarse.

Consejos prácticos

Un descanso reponedor es posible.

Para ello basta seguir algunos consejos. En primer lugar, los expertos recomiendan dormir seguido, sin interrupciones y en un horario normal, preferible durante la noche. Se tiene que evitar la claridad y el ruido. En caso contrario, nos sentimos cansados e irritados. Lo adecuado es dormir 8 horas.

Para evitar el insomnio u otros problemas con el sueño debemos seguir una serie de consejos. En primer lugar, no utilizar la habitación como sala de estar y, ver la televisión antes de dormir.

Realizar actividades durante el día que cansen el cuerpo. No consumir bebidas con cafeína. La siesta se tiene que evitar, si se hace que sea de 30 minutos.

Dormir bien es el resultado de una vida sana. El estrés, cansancio, problemas de memoria, depresión o irritabilidad son los síntomas de que algo no funciona por las noches. A las mujeres les afecta más que a los hombres. Al igual que a las personas de las tercera edad, los trabajadores con varios turnos laborales y la gente que padece desórdenes psiquiátricos.

En definitiva, hay que saber que existen diferentes problemas con el sueño. El más conocido es el insomnio pero hay otros. La apnea, narcolepsia, el sonambulismo o el síndrome de las piernas inquietas son otros de los trastornos que hay. Los desórdenes en el sueño no son un problema si se identifican con rapidez. No obstante, si a pesar de seguir estos consejos el problema persiste a diario, hay que consultar a un especialista con el tema.



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