Según informan las autoridades del estado, el autor de esta barbarie, fue Omar Mir S. Mateen,un estadounidense de 29 años, proveniente del condado de Port St. Lucie en Florida,quien resultó muerto en el enfrentamiento final con oficiales de SWAT. Sus padres de origenafgano, en declaraciones a NBC News, descartan la teoría religiosa, que relacionaría este hecho, con un atentado terrorista. Consideran que en realidad estaríaen consonanciacon la homofobia manifiesta,de su hijoOmar Mateen.

El padre del atacante de Pulse, recuerda que su hijo tuvo un ataque de furia, cuando meses atrás descubrió a una pareja gay besándose.

Los hechos se desencadenaron a partir de las 2 de la mañana, cuando comenzó el tiroteo en Pulse, un Club gay ubicado en La avenida Orange. El agresor Omar Mir S. Mateen, portador de un rifle de asalto comenzó a disparar sobre la concurrencia. El lugar estaba colmado, ya que cientos de personas asistían a un evento de la comunidad.

Los testigos relatan que la ráfaga de balas, duró aproximadamente 1 minuto. Algunas personas comentan que, en un principio pensaron que el ruidoera parte de la música, pero al ver el fuego quesalía del arma de Meeten, entraron en conocimiento de lo que ocurría.

Muchos de los asistentes a la fiesta latina que se desarrollaba en el Club, hicieron cuerpo a tierra, o se escondieron en los baños. La madre de una de las víctimas, en su declaración para el diarioEl Mundo,muestra los mensajes de su hijo que, escondido en un baño, le contó lo que ocurría en el local; la transcripción de su mensaje es la siguiente, “Mamá, te quiero.

En el club están disparando. Estoy atrapado en el baño.Está viniendo. Voy a morir. Está con nosotros". Finalmente, el asesino terminó con su vida.

Las escenas de horror fueron terribles, según publica la cadena estadounidense de noticias MSNBC, para poder huir del lugar donde el agresor disparaba, las personas relatan que," estaba todo lleno de sangre, y tuvimos que reptar sobre las víctimas"

Según informa Télam, las autoridades que se encontraron con una situación de caos y pánico generalizado, debieron pedir ayuda a fuerzas locales, estatales y federales, entre ellos el equipo SWAT.

El asaltante tomó rehenes, y se atrincheró en el Club. Alrededor de las 5 de la mañana la policía decidió entrar alestablecimiento, para ello debieron recurrir a la utilización de explosivos, echando abajo una pared. Maleenmantuvo un tiroteo con oficiales de SWAT, que se prolongó por 3 horas, siendo finalmente abatido.

Buddy Dyer, alcalde de Orlando, instó a la población a superar "este horroroso crimen”, y dio sus condolencias a las familias de las víctimas.

La comunidad sufrió la semana pasada otro luctuoso suceso que acabó con la vida de la cantante Christina Grimmie.

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