El temorque la monarquía saudí siente hacia el poder atómico deIrán,pone en peligro el Tratado de No Proliferación de armas nucleares en Medio Oriente. Aún no existe certeza sobre que país proveyó a Arabia de armas atómicas, la alternativa se reparte entre Israel y Pakistán. Se supone que Arabia Saudí ha cambiado petróleo y financiación para el programa nuclear de Pakistán, por armas atómicas que finalmente obtuvo durante el año 2014.Aunque todavía no ha realizado ningún ensayo nuclear, se espera ese suceso en poco tiempo.

La disputa por la hegemonía de la región ha enfrentado desde hace tiempo a Irán y Arabia Saudita. Las diferencias religiosas entre chiitas y sunitas producen una compleja situación, en relación a las alianzas que ambas naciones mantienen, con las partes en conflicto en los territorios deSiria y Yemen.

La ejecución del líder chiita Nimr al Nimr, agravó la situación, o tal vez dio un esperadomotivo, parael quiebre de relaciones entre ambos países.

En este caso fue Arabia Saudí la que avanzó en la ruptura de relaciones diplomáticas con Teherán. Lagrieta existenteentre las naciones más poderosas de Medio Oriente ha producido una reacomodación de las piezas, en este tablero de ajedrezdonde se juegan las relacionesentre los países de la región.

Durante el año pasado Irán demostró al mundo y especialmente a Arabia Saudita y sus aliados, su poderío nuclear.

La visión de las bases subterráneas, provistas de prolijas y largas filas de misiles con ojivas nucleares, listos para su lanzamiento, han producido el efecto esperado en Riad.

Si bien se sabe que Arabia Saudí no tienedentro de sus posibilidades, la de fabricar armas nucleares, sus aliados Israel y Pakistán que nose encuentran ligados al Tratado de No Proliferación Nuclear, tienen la posibilidad de proveerlas a la monarquía saudí.

Recordemos que Riad si ha firmado el TNP de manera que no podría efectuar la compra de una bomba nuclear, pero aquí se da una situación muy especial según Thierry Meyssan que analizó estetema para la Red Voltaire. Muy sintéticamente la idea sería la siguiente: Arabia Saudita es propiedad del rey Salman, quien podría decir que compró la bomba a título personal con su propio patrimonio. De esa manera no incurriría en falta a nivel internacional.

La nueva situación quita a Irán la posición de poderío obtenida durante el año pasado, ahora un Medio Oriente nuclearizado vuelve más complicada la paz regional.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más