Lapregunta no ha cambiado, niños ¿qué queréis ser de mayores? Pero la respuesta hadado un vuelco de 180 grados. En los tiempos de la post-guerra española losniños y las niñas soñaban con ser toreros, futbolistas, artistas, bomberos, yotras profesiones que llamaban a la fama y al dinero.

Posteriormente, entiempos de bonanza económica, como la que se vivió en España antes de la Crisisactual, no era difícil escuchar que los niños querían ser médicos, jueces,empresarios, emprendedores, e incluso, como en aquel tiempo soñar era gratuito,algunas niñas hasta querían ser princesas.

Sin embargo, los tiempos hancambiado y una devastadora crisis ha roto las esperanzas y los sueños denuestros jóvenes.

No es de extrañar que, ante la terrible perspectiva deinseguridad y precariedad laboral que nos está tocando vivir, la respuesta más escuchada aesta más que recurrente pregunta sea: “Mamá, yo de mayor quiero ser funcionario”.

Unareciente encuesta, realizada a los jóvenes de varios países europeos, indicaque a los jóvenes españoles les seduce más la idea de ser funcionario que a losjóvenes de otros países de nuestro entorno, y más de un 35% de los jóvenesencuestados en España daban esta profesión como primera opción. No deja de serparadójico que una de las ocupaciones más denostadas y vilipendiadas en nuestrasociedad durante años, ahora, es el sueño de miles de jóvenes españoles.

Y sí,he dicho bien, vilipendiada, ya que probablemente después del sufrido pueblo deLepe, la profesión de funcionario sea el motivo que más chistes ha inspirado a lasabiduría y perspicacia nacional y todos ellos no precisamente exaltando lasvirtudes laborales de este gremio.

Sin embargo, seguro que si las pocas ganasde trabajar de los funcionarios se trata de una leyenda urbana, lo que sí esestrictamente cierto es que estos empleados públicos han estado en el epicentrode los recortes, y sus salarios y pagas extraordinarias han servido para salvaral sistema bancario de nuestro país.

Y esque una cosa es lo que significa ser funcionario según la Real Academia de laLengua Española “persona que desempeña un empleo público” y otra la que teviene a la mente cuando se pronuncia esta profesión “trabajo estable,flexibilidad laboral, jornadas partida, tiempo libre, olvidarse de laspreocupaciones, no depender de la situación económica ni del consumo nacional,y muchas otras que ustedes podrían incluir”.

Puessí, en los tiempos de crisis que nos ha tocado vivir todos estos adjetivos sonrealmente apetecibles y ya dejaremos el sueño de ser famoso o rico para tiemposmejores. Aunque el término funcionario engloban a profesiones como médico, enfermera,profesor, maestro, policía, arquitecto, juez, abogado, economista u otras tandignas como cualquier otra profesión, lo sorprendente es que nuestro jóvenes elijanuna ocupación con un significado tan poco glamuroso como es la de funcionario. Seguroque apelan a la famosa expresión del poeta cordobés Luis de Góngora “Ande yocaliente, ríase la gente”.

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