A finales de los 80, se construyó un iglú de 60 m² en la ciudad más septentrional de Suecia, #Jukkasjärvi (Kiruna), y fue a partir de entonces cuando estalló la abundancia de turistas que visitan este lugar por su paisaje de nieve y la inolvidable experiencia de poder dormir a menos 15 grados en un #hotel de hielo. El #ICEHOTEL, u hotel de hielo, es hoy en día un lugar ‘exóticamente blanco’, en donde se casan más de 100 parejas al año. ¿Te atreverías a ser uno de ellos?

A pesar de la existencia de otros hoteles de hielo por el mundo, el Hotel de Hielo que se construye cada año en el pueblo de Jukkasjärvi, presume de un sello de diferencia, basado en la pasión y la creatividad.

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El hotel de hielo más grande del planeta dispone de 65 habitaciones decoradas por artistas. Su extensión total es de 5.500 metros cuadrados y se compone de ¡1.500 toneladas de hielo!

Se trata por lo tanto de algo más que un simple hotel, y podríamos estar hablando de un proyecto de arte hecho de nieve y hielo único. Cada año, desde octubre hasta diciembre, se requieren cerca de 30.000 metros cúbicos de ‘snice’ (nieve y hielo estructuralmente fuertes) para que cada artista trabaje por libre. Durante el año se reciben las propuestas del diseño de cada habitación, y un jurado selecciona a los ganadores.

Se conoce que un total de 50.000 personas visitan cada invierno este lugar perfecto para experimentar una tranquilidad maravillosa, de ver las auroras boreales y de practicar actividades de nieve a 200km del Círculo Polar Ártico.

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Os preguntaréis ¿y cuánto cuesta la noche? Pues déjenme deciros que la más barata de las suites empieza desde 200€ la noche, y podría alcanzar hasta 1000€ por la deluxe suite (es solamente una y dispone de aseo, baño y sauna privados, al lado de la habitación principal).

¿Cómo se sobrevive durmiendo a unos 15 grados bajo cero? El alojamiento tiene sus propias instrucciones sobre supervivencia, en donde se recomienda no salir de su saco de dormir por la noche, al no ser de ir al aseo. De todas formas, los ruidos son casi inexistentes, gracias a las paredes gruesas de nieve. Hay lámparas de aceite y rayos de sol ártico por todas partes, y lo que con seguridad nos encantará serán las camas, cubiertas por pieles y sacos polares de dormir.

¿Qué más hay, a parte del alojamiento? Al lado de la entrada principal, hay un bar de hielo (Absolut ICEBAR), en donde los vasos, mesas y sillas son todas de hielo. ¡Y unas columnas congeladas desde 1994! Procura tomarte la copa rápido, ¡porque de lo contrario se te congelaría! Además, los visitantes se pueden apuntar a excursiones con guía propio siempre.

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Podrás elegir entre cazar a las auroras boreales (no es nada fácil), cursos para hacer esculturas de hielo, safaris en motonieve, pescar en el hielo o dar un paseo en trineo tirado por varios perros de raza husky.

Las plazas se agotan de forma rápida y hay que reservar con bastante antelación. Para llegar a este ‘lugar-cuento’ en medio de la Laponia Sueca, existen sólo 3 rutas aéreas: vuelos desde Lulea, Estocolmo y Ornskoldsvik. Pero ¡ojo!, este no es un lugar para frioleros. Aquí se viene para estar en contacto con la naturaleza, y vivir la ‘bucólica postal navideña’ que todos debemos de sentir al menos una vez en la vida.