"Estamos orgullosos de habernos pasado 40 años defraudando a los viajeros" es la estrategia que utilizaron los dueños del Hotel Hans Brinker Budget, el hotel más barato de Ámsterdam (#Países Bajos).

En la página web del sitio, se pueden encontrar consejos como 'usen sus cortinas en lugar de sus toallas' o 'qué poca agua saldrá de sus canillas'. ¿Y cómo le va al hotel? Pues, al parecer, está funcionando de maravilla. Sus 127 habitaciones están constantemente llenas, y algunos turistas incluso se quejaron de que el hotel "no hacía honor a su reputación, porque no fue tan malo como se lo esperaba".

Sin embargo, la tradición que este hotel holandés respeta es un tanto 'eco-amigable'.

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Aquí no se limpia nada, el volumen del agua es nefasto y si acaso te llegas a duchar, tienes que limpiarte con las cortinas en lugar de las toallas que te dan en recepción, ya que éstas estarán más limpias. "Las camas son bastante viejas y hacen mucho ruido", añade otro turista que se gastó alrededor de 27 euros por la noche en esta 'casa-sorpresa'. En cambio los precios varían entre 25 y 50 euros, y lo mejor de todo es la proactividad para quejarse. Para que el establecimiento evite quejas, da por hecho que es barato, sucio, frío y mal iluminado. ¡Hasta promete que 'te despertarás con la sensación de que alguien ha entrado en tu habitación'!

Obviamente, la gran mayoría de sus clientes son estudiantes, mochileros y jóvenes que quieren gastarse lo menos posible en la cara capital holandesa.

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"Incluso algunos de ellos adoran el humor sarcástico del hotel", decía el gerente Timjen Receveur. El holandés afirma que prefiere que hablen constantemente del hotel, y aunque sea mal. No olvidemos que fue él quien dio la idea de colgar en la web las 'razones para no ir al hotel'. Entre ellas destacan:

  • "Ocurrencias divertidas y especulaciones sobre las preferencias sexuales de anteriores visitantes garabateadas en la mayoría de las superficies".
  • "Puertas que cierran".
  • "La lujosa suite diplomática cuenta con la única bañera existente del hotel".
  • "El ascensor nunca se queda colgado entre dos pisos".
  • "La cerveza del bar es algo aguada".

Para aquellos que quieran vivir una experiencia en este albergue-hostel, deben saber que se encuentra a 10 minutos andando del Museo Van Gogh, en la Kerkstraat 136-138. En la página de TripAdvisor, curiosamente, el hostel no tiene tan mala calificación. Los comentarios reflejan que está siempre lleno de gente, que el desayuno es bastante completo y que al hacer el check in en en alojamiento te entregan un folleto en donde te explican por qué la suciedad ayudará al sistema inmunológico a ser más fuerte. Es más, en la última página de dicho folleto hay un sobre de plástico en el que han dejado pelos, polvo y suciedad ¡para que sepas si hay algún espacio que esté demasiado limpio! #Peor hotel del mundo #Ámsterdam