Los políticos y constructores no son los únicos que han causado estragos en la comarca alicantina de la Marina Baja. Mucho antes, en el siglo XVI, comenzó a sufrir el azote de los berberiscos, que no cesó hasta 1830. Los Austrias, que no sabían cómo librarse de los corsarios, acusaron a la morisca levantina de prestarles ayuda, con lo que Felipe III acabó por expulsarles en 1609.

Herencia de aquellos moriscos son los bancales o rellanos sostenidos con muros de mampostería donde abundan naranjos, almendros y olivos, pintando de verde las laderas de unos montes que muestran toda su belleza, pues la roca caliza forma arcos y crestas afiladas.

Anuncios
Anuncios

Unos montes que se extienden por el interior desde Calpe hasta Benidorm, alcanzando su máxima cota en la Sierra de Aitana (1.557 metros) y sus últimas estribaciones en el Peñón de Ifach y la Sierra Helada.

A través de todo ello corre el Guadalest hacia Levante, dando nombre al valle y al pueblo más llamativo de la comarca, encaramado con su castillo en una peña. A la salida del valle, junto a Callosa d´En Sarrià están las fuentes del Algar, río hermano del Guadalest, muy rico en cascadas y pozas. Y al sur de Callosa, pasando por el coqueto Polop y La Nucia, antes de llegar a Benidorm, se halla FinestratFinestrat a los pies del Puig Campana, de 1.408 metros de altura, a unos 8 kilómetros del mar.

La subida al Puig Campana es de aúpa. Desde la Font del Molí se sigue a pie durante cinco minutos hasta llegar a la vía de El Carreró, un pedregal que corre por el marcado canal existente entre la cima aparente (Pic Prim) y la real, que queda a la derecha.

Anuncios

Trepando no se aprecia bien, pero la cumbre del Pic Prim presenta una gran brecha: la brecha de Roldán. Una leyenda relaciona este corte con un gigante lugareño que, estando enamorado de una chica que no podía sobrevivir sin la luz del Sol, le habilitó una gran cuchillada para permitir el paso de la luz.

En dos horas largas, al cabo ya del pedriscal, se gana el collado entre ambas cimas, y en otro cuarto de hora, girando hacia la derecha, el vértice del Puig Campana. Al noroeste, entre otro centenar de montes, destaca Aitana con su repetidor de televisión, y al sureste aparece Benidorm, donde los grupos del Imserso no pueden ver el Puig Campana ni la Sierra de Aitana, ni siquiera el último Sol porque los rascacielos se lo impiden. #Calidad de vida #Mas deportes