Florencia, capital de Italia a finales del siglo XIX, aún goza de su riqueza histórica que la hicieron ser una de las ciudades europeas más importantes entre los siglos XIII y XIV, al amparo de personalidades como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Brunelleschi o los Medici. Situada en la región de la Toscana, aunque su núcleo urbano no es excesivamente grande, presenta innumerables lugares para visitar.

Desde la zona alta, el mirador de Piazzale Michelangelo ofrece al visitante una preciosa panorámica de toda la urbe, segmentada en dos por el curso del río Arno. Descendiendo, el barrio de Oltrarno es el lugar donde se ubican el Palacio Pitti y los Jardines de Boboli, de gran extensión y rodeados por un entramado de pequeñas calles que nos conducen a uno de los lugares más emblemáticos de Florencia, el Puente Vecchio, el más antiguo y ocupado por orfebres y artesanos.

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Símbolo de la ciudad, fue en su día un mercado con tiendas a ambos lados de pescadores, carniceros y artesanos del cuero.

La Via de Neri es una de las más comerciales de la ciudad y, desde allí, podemos acceder al Palacio Vecchio, en la Plaza de la Signoria, lugar de ubicación de una réplica del David de Miguel Ángel, ya que en su día la escultura original también se halló aquí (hoy se haya en la Galería de la Academia). La gran profusión de obras de arte por toda la ciudad se plasma en la Galería de los Uffizi, impulsada por los Medici, cuya colección incluye obras de los grandes artistas italianos del Renacimiento.

En la Plaza de Santo Spirito se ubica su iglesia, obra de Brunelleschi, dentro de un barrio muy transitado por la noche a la hora de tomar una copa en los locales o las terrazas.

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Atravesando de nuevo el Puente Vecchio, llegamos a la Plaza del Duomo, con las tres construcciones religiosas más significativas de la ciudad: la Catedral de Santa María del Fiore, el Baptisterio de San Giovanni y el Campanario del Giotto. La Catedral, con su típica cúpula en ladrillo de Brunelleschi, está sostenida por tres naves unidas a un cimborrio.

La Plaza de Santa María Novella, de mediados del siglo XIV, presenta varias de las obras con una mayor influencia en los artistas del Renacimiento. En los aledaños de la iglesia hay todo un conglomerado de tiendas y restaurantes donde degustar las especialidades culinarias de Florencia (ribollita, panzanella o pasta e fagioli).

La Plaza de Santa Croce, de diseño rectangular y con palacios del siglo XVI, alberga la basílica de su mismo nombre, en la cual descansan los restos de figuras tan emblemáticas como Miguel Ángel, Galileo o Maquiavelo. Es en este lugar donde se celebra en el mes de junio un partido de calcio storico, con dos equipos de 27 hombres ataviados con típicos vestidos medievales. #Unión Europea #Calidad de vida