Johan Huibers acabó de construir, hace ahora cuatro años, una inmensa réplica de la embarcación que, según la historia bíblica, sirvió para poner a salvo de las garras del temible Diluvio Universal a Noé y su familia junto a una pareja de todos y cada uno de los animales existentes en el planeta en aquel entonces. Ahora, convencido de lo que dice su #Religión, Huibers plantea llevar a cabo un nuevo reto de titánicas proporciones, pues se halla haciendo los preparativos que le permitirán a él, y a la curiosa réplica del Arca del longevo Noé, atravesar el océano Atlántico hasta #Brasil con la intención, según él, de extender la Palabra de Dios por el mundo y dar a conocer el mensaje bíblico, según recoge en su edición digital “abc.es”.

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La descomunal réplica del arca había sido destinada, hasta la fecha, como una simple atracción turística, una especie de “museo” flotante, eso sí, de descomunales proporciones. Y una buena muestra de ello son sus proporciones: 125 metros de eslora (largo), 29 de manga (ancho) y 23 de altura, desde la quilla hasta la parte más alta de la nave, y su peso aproximado es de unas 2500 toneladas. Lo que equivale a decir que puede transportar, aproximadamente, unas 5000 personas.

El creador de esta –sin duda– colosal maravilla es un devoto de la religión cristiana que ha tomado la firme decisión de convertir el arca en una especie de “centro cultural bíblico”, y no alberga dudas acerca de su convicción de que el poderoso barco llegará a buen puerto. Para ello, y para poder financiar los gastos que supondrá tal odisea, ha puesto en marcha una campaña de crowdfunding que, de progresar satisfactoriamente, le permitirá llegar a hacer realidad su sueño.

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A través de Internet

Huibers ha previsto que la embarcación partirá de Holanda, atravesando el Atlántico hasta llegar a tierras de Brasil. Ésta constituirá la primera –y ambiciosa– etapa del proyecto. Una vez en tierras brasileñas, visitará también otros emplazamientos que forman parte de su planificada ruta, como son, entre otros, Buenos Aires, Montevideo, La Habana, San Francisco y Seattle. Además, el audaz carpintero planea retransmitir su particular odisea a través de #Internet logrando, así, una mayor difusión del proyecto. Sin duda alguna se puede augurar que, si el avezado carpintero logra llevar a cabo su objetivo, marcará todo un hito tanto en la historia de la navegación como en su particular forma de ver los evangelios.

Por el momento puede seguirse este interesante proyecto en el blog “The Blaze”, en el que están comprendidos y detallados los pormenores que conforman esta audaz “misión evangelizadora”. Un reto descomunal de más de 8000 kilómetros de recorrido a través de mares desafiantes y embravecidos que, suponemos, constituirá también un poderoso duelo entre las fuerzas de la Naturaleza y el propio hombre.

Quizá Johan Huibers logre hacer realidad aquel viejo adagio que dice “si Dios con nosotros, ¿quién contra nosotros?”