En el centro de la isla encontrarás el triángulo cultural, ciudades perdidas que durante siglos fueron devoradas por la selva y que hoy conservan templos, palacios, estanques, jardines y lugares sagrados, principalmente budistas, la religión más extendida en el país. Los más importantes son los de Anuradhapura y los de Polonnaruwa, donde te sentirás como en un mundo mítico, viendo detalles sorprendentes como el Gal Pota, un libro de piedra de 9 metros, o el conjunto de Gal Vihara, cuatro imágenes de Buda talladas en granito.

Al oeste está Sigiriya, un gran peñasco donde estaba el palacio del rey Dhatusena y donde te encontrarás con una galería de frescos del siglo V, y hacia el sur se halla Kandy, ciudad muy bulliciosa, con un mercado colorista repleto de tiendas y cuyo centro se extiende a orillas de un lago artificial, junto al que se halla el templo Dalada Maligawa, que guarda el diente sagrado de Buda, la reliquia más importante de Sri Lanka.

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La costa suroeste cumple con la imagen de playas de arena blanca, palmeras y mar azul, desde Negombo hasta Hambantota. Pero no todo es turismo de playa, pues en este litoral se ubica una de las escalas más importantes de la isla, la ciudad de Galle, mezcla de Asia y Holanda, con un fuerte en la parte más antigua, calles estrechas y casas burguesas, recuerdo de la importancia de su puerto en el pasado.

Ratnapura es famosa por la calidad de sus rubíes, topacios y amatistas, pudiendo encontrarlos en tiendas o en dos museos donde podrás ver cómo se trabajan, aunque lo mejor es que te acerques a los centros estatales en la capital, Colombo, y Kandy.

Las montañas centrales, la única zona de altitud de la isla, es el auténtico país del té. Sus empinadas laderas están cubiertas por las matas verdes de esta planta.

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Para conocerlas, acércate hasta Nuwara Eliya, una estación de montaña a casi 2.000 metros de altura, lugar donde los ingleses se refugiaban del calor, por lo que muchos de sus edificios reproducen la campiña inglesa. Las categorías de té que se producen aquí dependen de la altitud donde se cultive. En general, el que crece en las alturas más elevadas es delicado y sabroso. Es difícil tomar una taza del mejor té en la propia isla, ya que es el que se exporta, pero podrás comprar en las propias plantaciones y en las tiendas de Nuwara Eliya el que es considerado el mejor del mundo, el Silver Tips.

En las tierras altas también abundan la vainilla, la canela, el calvo, la pimienta o el jengibre, pudiendo visitar a pocos kilómetrros de Kandy varios jardines de especias donde envolverte en sus aromas.

La gastronomía es muy picante, aunque siempre puedes pedir que se cocine al gusto europeo. El plato básico es arroz con curry, acompañado con carne o pescado y verduras. Las especias que acompañan la comida son originarias de la isla. En los lugares costeros abunda el pescado y algunos mariscos. El ambul thiyal es una especie de curry agrio de atún. #Calidad de vida