Cracovia recuerda en muchos sentidos a Santiago de Compostela, por su arquitectura monumental y por el papel religioso que ha desempeñado. Enseguida has de ir al encuentro de su inmensa Plaza del Mercado, donde late el corazón de la ciudad y por la noche hay terrazas donde puedes beber unas cervezas o un vodka. Con la luz del día podrás apreciar mejor el edificio de la Lonja de Paños, un bazar de artesanos y joyeros. A cada hora en punto, el sonido de una trompeta desde la torre de la Iglesia de Santa María rememora un ataque de los tártaros.

Si te gustan los dulces prueba la tarta de manzana y luego encamínate hacia la colina de Wawel a través de la Calle de los Canónigos, con una atmósfera especial.

Anuncios
Anuncios

Aquí descubrirás uno de los conjuntos arquitectónicos más valiosos del mundo formado por el Castillo y la Catedral de Wawel. Muy cerca está el barrio judío de Kazimierz con la Vieja Sinagoga. En la misma calle se halla también el cementerio de Remu´h, repleto de lápidas renacentistas.

A 100 kms al sur de Cracovia, muy cerca de la frontera con Eslovaquia, la pequeña ciudad de Zakopane posee un encanto que la hace ser diferente. Capital de la región enmarcada en las pintorescas montañas Tatry, es contagioso su bullicio y ambiente en su arteria principal, la calle Krupowki, repleta de bares y restaurantes. Hay un mercadillo con decenas de puestos, donde el producto estrella es el queso de oveja ahumado. Desde el teleférico podrás subir a la cima de Kasprowy Wierch o descender en balsa por el río Dunajec a través de los desfiladeros del Parque Nacional Pieniny.

Anuncios

Aunque el rincón más pintoresco de Varsovia es la Plaza del Mercado, con sus terrazas, su mercado de #Arte o coches de caballos, la capital polaca se ha adaptado al presente con modernas construcciones de cristal como el Edificio Azul o el Hotel Mercure. Tras visitar el Museo Histórico, lo más práctico es que recorras la elegante Vía Real, donde se concentran los monumentos y los mejores comercios. Parte de la Plaza del Castillo, donde verás la columna del rey Segismundo III Vasa, y lleva hasta el Parque Lazienki. Así podrás visitar el Palacio de la Isla y el monumento dedicado a uno de sus hijos predilectos, frederic Chopin. Otro edificio que no pasa inadvertido el el Palacio de la Cultura y de la Ciencia, con museos, teatros y cafeterías.

En Gdansk podrás ver su inmensa grúa, conservada en su puerto, y recorrer su histórica Vía Real desde la Puerta Alta. Dominando el panorama se levanta el Ayuntamiento y muy cerca la Mansión de Artus, la Casa de Oro y la Fuente de Neptuno. La Vía Real acaba en la Puerta Verde, que da paso a los muelles sobre el río Motlawa. La mejor panorámica del paseo de los muelles se obtiene desde la Isla del Plomo. #Unión Europea #Calidad de vida