Crimen de la calle Fuencarral, 95 (Actual)

Comenzamos nuestra ruta en la famosa calle Fuencarral con el famoso crimen que lleva su nombre y que ocurrió el 2 de julio de 1888 cuando la dueña de la casa, de nombre Luciana Borcino, aparece muerta y tapada con una manta prendida de fuego en una de las habitaciones de su domicilio. Su criada, Higinia Balaguer se encuentra inconsciente en otra dependencia.

Es precisamente Higinia la que centra todas las sospechas de la policía y, aunque en un primer momento acusa al hijo de Luciana, José Vázquez Varela, las contradicciones y la presión hace que finalmente confiese y acuse a su amiga Dolores Ávila.

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Finalmente, y tras una trama bastante comentada en la época y que, como una telenovela, mantuvo a los madrileños en vilo, el tribunal consideró que la culpable era Higinia, condenándola a pena capital y condenando, asimismo, a Dolores Ávila a 18 años al considerarla cómplice de los hechos.

Crimen de la calle Antonio Grilo, 3

A 10 minutos andando, nos adentramos en la calle Antonio Grilo, donde el 1 de mayo de 1962, José María Ruiz, sastre de profesión, asesina a toda su familia confesando el crimen a toda la calle desde la ventana. Tras solicitar la extremaunción, y al serle negada al adivinar el religioso su intención suicida, acaba quitándose la vida.

Existen diversas hipótesis sobre lo que le motivó a cometer dicho crimen, siendo la más delirante la que afirma que seguía una orden de extraterrestres.

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No obstante, desde el punto de vista de la psiquiatría a día de hoy, lo más probable es que José María sufriese un cuadro de esquizofrenia paranoide.

Crimen de la calle Lope de Rueda, 57

Y, para finalizar esta interesante mañana criminal, tras 25 minutos en metro, bajamos en la parada de Príncipe de Vergara y nos dirigimos a la calle Lope de Rueda, donde la noche del 19 de julio de 1958, José María Jarabo, ante la imposibilidad de pagar un préstamo con unas joyas de su amante como aval, se dirige a la casa del prestamista, Emilio Fernández, asesinando a este, a su mujer y a la criada de ambos.

Tras su detención, fue condenado a muerte tardando 25 minutos en morir en el garrote vil debido a que su verdugo, de la impresión, acudió borracho a la ejecución y no hizo correctamente su trabajo. #Historia antigua