Japón conocido por su cultura milenaria y su increíble avance tecnológico. Posee diferentes costumbres y una de ellas es la de fusionar las propias con las extranjeras.

Y es por ello que hoy os mostramos diferentes servicios que en el país se pueden encontrar a disposición de quien lo crea necesario o guste.

Soine-ya:

Con un significado simple detrás de su nombre tal como de ‘’ tienda para dormir juntos ‘’. La dicha, brinda el placer de descansar durante una hora abrazados a una joven mujer. También pudiendo ampliar el servicio a quedarse durante toda la noche por un precio complementario.

También para las mujeres que lo deseen la misma tienda les posibilita el servicio de ‘’Novio durante 7 horas’’.

En estos servicios dicen claramente que está totalmente prohibido el contacto íntimo y/o sexual. A excepción de algún que otro caso en el que ha surgido ‘’la chispa del amor’’ y deseen comenzar una relación estable.

Perdóname:

Para todos aquellos a los que, el pedir perdón les resulta un tanto engorroso o no se ven capaces. Existe en Japón una agencia en la que sus trabajadores pedirán perdón por ti por un módico precio. Eso sí, dependiendo del nivel de error que hayas tenido, si es más o menos elevado, así te costará el favor de que ellos te representen en dicha acción.

Oídos correctamente aseados:

También podemos encontrar la empresa japonesa llamada Yamamoto Mimikaki-ten, la cual posibilita la limpieza de los oídos relajándose y descansando de las largas jornadas.

Cuando un interesado en este servicio llega para ser atendido, es recibido por una bella y joven mujer, luciendo un precioso kimono tradicional y sirviéndote un delicioso , además  mantendrá contigo mientras la espera de turno, una agradable conversación.

Seguidamente, colocará tu cabeza en sus rodillas cubriéndote la cara con un pañuelo y te irá quitando la cera de tus oídos con delicadeza.

Dicho servicio no es de alto precio y tiene una duración aproximadamente de 30 minutos. Garantizan que saldrás relajado y con tus oídos como nuevos. #Calidad de vida