Todo el mundo adora a los gatos, quien no se ha visto perdido en la profunda e inmensa mirada de un gato. A lo largo de la historia muchas culturas los han venerado casi como dioses como es el caso de Egipto, otras los consideran #Animales que traen la buena suerte, este es el caso de Japón. Sus creencias muy tradicionales hacen que vean al gato como un reflejo de la buena suerte, si tienes un gato en Japón consideran que estas atrayendo la buena suerte.



Si fuera real que un gato atrae la buena suerte, la isla de Tashirojima, perteneciente a la región de Miyagi sería la isla con mayor suerte del mundo. Esta isla es conocida en Japón y en todo el mundo por ser un lugar donde los gatos son adorados casi como dioses.

Hay muchos más gatos en la pequeña isla que residentes, siendo la proporción de cientos de gatos por persona que allí vive



Estos gatos no llegaron solos a Tashirojima fueron traídos por los propios habitantes, esa isla antes se dedicaba a la producción de seda mediante la cría de gusanos de seda, esto provocó un aumento exagerado del numero de ratones que la poblaban, convirtiéndola en un foco de enfermedades. Cuando ya se daba a la pequeña Tashirojima por perdida idearon una solución simple y eficaz para acabar con los ratones, y no era otra la solución al problema que el traer a su enemigo natural el gato.



Los gatos tras acabar con la plaga se reprodujeron en grandes cantidades poblando toda la isla, los campesinos agradecidos se dedicaron desde entonces a alimentar y cuidar de los felinos, el problema llego cuando la población envejeció mucho y no llegaban nuevos habitantes.

Temiendo el gobierno por los residentes y por todos los gatos, ideo un plan turístico aprovechando el gran numero de felinos como tirón y no solo eso si no también construyendo un templo en su honor.



Desde entonces miles de turistas llegan a la isla atraídos por los gatos, impulsando económicamente el lugar y haciendo felices a los viejos residentes que ven como su pasión por los gatos es compartida por miles de personas años tras año. Y al final va a ser verdad que los gatos atraen la buena suerte, yo sin duda ya estaría yendo a comprar uno.