La línea férrea que une Moscú y Vladivostok cuenta con 9288 km de recorrido, en esta larga distancia que une la capital de Rusia con la costa del Pacífico en el mar del Japón. 7 usos horarios contemplan a este viaje que se desarrolla íntegramente en el horario moscovita y que hay que tenerlo muy en cuenta cara a los paradas o escalas.

Subirse a bordo de este tren supone la mágica posibilidad de ir viendo la transformación de la Rusia continental de la rica Moscú en la Rusia más tradicional, alejada de los lujos de la capital y que vive con humildad el día a día, surmergirse en los amplios espacios de Siberia y en la que la diversidad de culturas, enriquecen un viaje como este.

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En el trayecto hay numerosas paradas. Las ciudades más destacables son Ekaterinburgo, en plenos Urales, Novosibirsk en territorio asiático, Itkursk (cercana al impresionante lago Baikal), Ulan Ulde (donde puedes tomar el transmongoliano), Khabarovsk (cercana a la frontera norte de China) y Vladivostok.

¿Donde se puede comprar el billete? muchas agencias facilitan el tema, pero el precio a pagar es enorme, ya que no solo gestionan el precio del billete, sino que hacen de traductores, guías, etc. Un negocio que encarece con mucho el precio final y que resta magia a un viaje que si por algo merece la pena es su carácter de aventura. La mejor manera es comprarlo a través de la web de los ferrocarriles rusos, de esta manera evitas el contacto con los taquilleros, especialmente si no sabes nada de ruso.

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Esta cómoda opción evita tanto esto último como el alto coste de la intermediación, el precio del viaje es de 170 euros, incluyendo una parada de carácter opcional. puedes parar un día o dos en Ekaterimburgo y conocer la ciudad por ejemplo, luego te montas en el siguiente Transiberiano y no pagas dinero adicional. Si quieres hacer más paradas tendrás que pagar varios billetes, desgraciadamente el trayecto no tiene variantes como el interrail europeo. El viaje directo dura seis días, pero si puedes permitírtelo, una duración de dos semanas puede ser la más indicada para captar la esencia de un viaje mágico.