Para los japoneses el día 1 de septiembre es el último en el que se puede ver a ciudadanos de ese país metiéndose al mar para aliviarse del calor, después de esa fecha poco importa que haga 29 grados o 35, pues como informa la web digital de la BBC (BBC mundo), es imposible ver a alguien bañarse en la costa.

Según la cultura japonesa, los ciudadanos no deben transgredir las normas y por ello no suelen bañarse donde no hay guardacostas o vigilantes de la playa. La tradición, además influye bastante y dice que nadar en el mar fuera de época hace que tus familiares fallecidos vuelvan para ahogarte. Así pues, los japoneses no tientan a la suerte y dejan los baños para la época usual.

Los antepasados, según esta tradición, vuelven en forma de medusa y te mandan para el otro mundo por meterte al mar cuando no debías.

Esto no es una regla que se cumpla al 100% y siempre hay ciudadanos que están dispuestos a saltársela, sobre todo las jóvenes generaciones, donde cada vez se va encontrando más gente que no profesa ninguna religión y decide bañarse cuando le place, pero es una minoría por el momento, y no se suele hacer alarde de ello, incluso a más de uno le da cierto reparo aunque sepa que no ocurrirá nada. 

Las "katas" o esquemas que marcan unas pautas de comportamiento, tienen gran valor en la cultura japonesa y llevan a comportamientos de este tipo, que cortan, por así decirlo, el actuar libre del individuo para que se amolde en unas reglas comúnmente aceptadas y que velan por el buen vivir de los ciudadanos, los cuales por cultura o por religión, intentan no saltarse las normas dadas y que se transmiten de generación en generación.

El respeto a las normas que ocurre con los socorristas, también puede verse con los semáforos, donde es poco usual ver a un individuo cruzar con el semáforo en rojo o un conductor saltárselo. Así pues, cuidado con romper las normas del día a día nipón y a ser posible, antes de iniciar tu viaje, intenta informarte de las costumbres que se estilan. Todo dependerá a la parte del país donde vayas claro está.