La moda del palo-selfie se podría clasificar incluso de locura. Ha causado gran furor alrededor de todo el mundo. Pero como dicen, todos los límites son malos.

La tendencia ha llegado a tal, de llegar al alocado punto de ver museos repletos de turistas haciéndose fotografías con su teléfono móvil usando el palo-selfie. No solamente se queda en los museos, sino que también se ha visto sido usado alrededor de famosos monumentos. Aunque parezcan inofensivos, éstos pueden ser dañinos para las obras de arte, ya que al extenderse, el artefacto puede llegar a rasgar algún cuadro o tirar al suelo una escultura.

Francia ha sido la pionera en despedirse del accesorio, y es que lo ha prohibido en el Louvre, principal cuna del arte del mundo.

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A partir de ahí, muchos museos le han seguido los pasos. Un ejemplo lo tenemos en España; el Museo Thyssen de Madrid también le ha declarado la guerra al palo-selfie. Incluso el Coliseo de Roma ha decidido prohibir la entrada a estos accesorios.

No solamente la guerra al accesorio móvil se ha declarado en Europa, varios museos de Estados Unidos han prohibido rotundamente el brazo extensible, museos tan populares como el MoMa y el Metropolitan, ambos situados en la cosmopolita ciudad de Nueva York. En Washington también han denegado su uso dentro del museo Smithsonian.

Fuera de los museos y al aire libre, la revuelta ha sido tal, que incluso en populares festivales como el Coachella y el Lollapalooza han denegado el uso del aparato. Aun así, no será necesario crear una nueva legislación, ya que el uso de estos artilugios se incluye en la normativa existente la cual consiste en la prohibición de objetos punzantes que puedan dañar esculturas y cuadros, como puede ser en algún museo la entrada de paraguas o trípodes.

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Por otra parte, tenemos de comprender que los museos buscan defender la conservación de sus valiosas obras de arte, así como lo hacen al denegar el uso del flash en tus fotografías, aunque todavía queda por ver como se tomarán los turistas esta nueva prohibición y el revuelo que causará despedirse de su querido palo-selfie.

¿Este puede ser el final de la famosa tendencia del palo-selfie?