Tienes 17, 18, 19 años. Vas a comenzar la #Universidad y la carrera que vas a estudiar no está en tu ciudad, o quieres una determinada facultad, o simplemente, quieres salir de casa y cualquier excusa es buena. Con una edad en la que no eres ni un adulto ni un niño, se te plantean varias alternativas que hay que vivir para conocer sus encantos:

1) Colegio Mayor. La alternativa más planteada. Una desconocida en la ciudad y te encuentras a 70, 100, 200 personas en tu misma situación. Bromas, risas, horas de estudio, novatadas (controladas son verdaderas jornadas de integración), comidas grasientas, capeas, cenas de navidad...

Anuncios
Anuncios

Una nueva familia. Una experiencia fundamental para cualquiera. Sin duda.

2) Piso compartido: Hay quien se inclina por esta opción de primeras, sobre todo por el precio desorbitado de los colegios mayores. Normalmente, al cabo de un par de años o tres tras ser veterano, decides que ya estás preparado para compartir piso. Y es un mundo nuevo. Planning de limpieza, aprende a cocinar, y a conocer más al novio de tu compañera que al tuyo propio. Te toca cuadrar fiestas ajenas con tus exámenes y al revés, pero tus amigos tienen un sofá donde quedarse y poder visitarte. Y también renta.

3) Piso Resi: Mucha gente también toma esta opción de primeras o tras la hartura de limpiar y preocuparme de facturas. ¿En qué consiste? Si en un cole mayor vives con cien personas, aquí son 10, 15, 20. Una especie de residencia muy europea.

Anuncios

Compartes cocina, baño, tienes tu habitación propia, y la distribución es como un piso. Pero hay una encargada que va a vigilar que se cumplan las normas, va a limpiar, lavar, el precio es cerrado... A veces hay que armarse de paciencia, pero siempre hay gente en casa, si se rompe no tienes que estar llamando a la casera a ver si te lo arregla o no, y si hay una fiesta, no lo limpias tú. No pasa nada si se te rompe el secador, la cámara o la sartén. Siempre hay alguien que lo tenga. Por probabilidad.

4) Vivir solo: Llega un momento en el que decides que ya basta, que ya eres adulto, y que ya puedes valerte por ti mismo. Los padres de varios jóvenes prefieren comprarles un piso o alquilar un estudio para que puedan estar más centrados. Gran error. Vivir solo es una gran experiencia. Nadie te molesta, eres libre de que llevar a quien quieras sin molestar a nadie, y respirar en paz. El baño está libre para ti y nadie te empuja en la cocina. Pero para apreciar el silencio hay que conocer el ruido.

Anuncios

Puedes tener hasta perro. Y no hay paz en el mundo que sustituya las risas y los amigos que te has perdido por el camino.

Estudiar fuera es una fase intermedia entre la independencia completa y la dependencia de tus padres. Es aprender a ser mayor, a que tus padres aún corran con los gastos, pero seas tú quien tiene que comenzar a organizarse. Es ejercitar la responsabilidad con la libertad con la que te encuentras de repente. Es echar de menos hasta lo que odiabas de tu ciudad y tu entorno. Y sobre todo es la mejor experiencia que puede tener alguien en sus años universitarios.