Blizzard se adelantó estas Navidades para regalar a los jugadores un cómic navideño con una gran revelación, el personaje de #Tracer, tan querido y favorito de muchos, es homosexual. La comunidad en general lo ha acogido perfectamente con los brazos abiertos, es lo lógico en pleno siglo XXI, pese a que a muchos no les haya gustado esta decisión. Un ejemplo de esto es el gobierno ruso, que por una de las leyes homófobas que tienen se prohíbe cualquier tipo de apoyo al colectivo #LGBT. Esta reacción ya era de esperar por parte de este país, pese a que muchos de los jugadores rusos no tengan problema con este aspecto. Por otra parte, un pequeño número de jugadores de otros países también han protestado, y dichas protestas han sido correctamente ignoradas por los creadores del cómic y el resto de fans.

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El punto es que Tracer no es el único personaje de videojuegos que se acaba revelando como homosexual, personajes como Ellie (The Last of Us), Poison y Roxy (saga Street Fighter) o los protagonistas de Mass Effect y Fallout (dependiendo de tu decisión) ya eran del colectivo LGBT mucho antes.

Pero mi aporte es una pequeña reflexión que siempre ha estado en mi cabeza, en juegos como The Last of Us o Mass Effect, el desarrollo del personaje importa, la sexualidad tiene una repercusión dentro de la misma historia del juego. En juegos como Street Fighter, Poison es un símbolo de liberación para los transexuales, importa en la historia individual del personaje y es relevante en el juego. Pero en #Overwatch, un juego de disparos con partidas rápidas por equipos donde no hay ningún tipo de desarrollo de personajes, historia o mensaje de la misma, ¿qué sentido o qué importa que un personaje sea homosexual o no, si para lo que realmente está es para disparar y poco más, cierto?

Pues realmente, la conclusión a mi reflexión llegó a mi cabeza al hablar con un amigo que pese a no jugar mucho a videojuegos, sabe de antemano lo que es ser homosexual.

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Me contó que a él le hacía ilusión ver que personajes de sexualidades diversas se integraban, porque en un videojuego estamos muy acostumbrados a dar por hecho las cosas, como que todos son heterosexuales y punto. Porque la comunidad LGBT está harta de que sean invisibles, atacados e ignorados, es por eso que, si no cuesta nada en pleno siglo XXI decir que un personaje es homosexual, pese a que para la experiencia de juego no sea relevante, para crecer como personas, y educarnos como jugadores, es muy importante que se vaya integrando esta idea. Por muchas cejas que levante y por mucho que escueza a cualquiera que todavía no se haya enterado de que la especie ha evolucionado.