Cuando Microsoft se subió al escenario en el E3 de este año, anunció no una, sino dos nuevas consolas: la Xbox One S, que ya salió a la venta a principios de este año, y la inminente Proyect Scorpio, que permitirá ejecutar juegos a resoluciones nativas de 4K cuando llegue a las tiendas en 2017.

También Sony dio una noticia del estilo en el evento PlayStation Meeting, cuando anunció que la tan especulada PS4 Pro, además de la PS4 Slim que ya se encuentra en tiendas, finalmente sí saldrá a la venta y también estará enfocada a soportar la tecnología 4K. En este caso, como ya hemos hablado de ello en otro artículo, la PS4 Pro se centrará más en un reescalado de los juegos que en dar soporte a un 4K nativo.

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Aun así esta nueva consola supone un gran cambio.

Los anuncios de Microsoft y Sony son una novedad para la industria. Por lo general, en el transcurso de una generación, la potencia de procesamiento se mantiene constante y sólo verá una gran mejora cada seis años. Ahora, con Project Scorpio y la más recientemente anunciada PS4 Pro, la industria está cambiando para ofrecer actualizaciones de hardware en un espacio de tiempo más corto que a lo que estábamos acostumbrados.

Ambas consolas supondrán un gran salto en el rendimiento y la potencia, lejos queda la tasa de crecimiento de la potencia de los procesadores que se mantenía hace cinco años y no es descabellado pensar que también van a marcar un antes y un después en el mundo de los #Videojuegos.

Aunque parece que ni siquiera Microsoft y Sony saben a ciencia cierta hacia dónde se dirige el mercado de las consolas, ya que la implantación del 4K ha sucedido muy rápidamente.

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Lo que sí está claro es que habrá una necesidad real de actualizaciones de hardware que el ciclo tradicional no puede ofrecer. Si esta necesidad se mantiene después de la implantación completa del 4K, todavía está por ver.

Tendremos que esperar y ver cómo se las arreglan para conseguir realizar estas frecuentes actualizaciones de hardware sin que sus clientes se sientan molestos por haber invertido su dinero en consolas que pronto quedarán obsoletas.