La sigla fps (fotogramas por segundo), hace referencia a las imágenes por segundo que vemos en un folioscopio o "flipbook", una película, o un videojuego, por poner algunos ejemplos. A pesar de haber huecos entre cada una de estas imágenes, a la velocidad adecuada, nos darán una sensación de movimiento, más o menos fluido y natural. Dependiendo de esta velocidad, y de la buena animación si es el caso, nuestro cerebro rellenará dichos espacios logrando esta sensación de movimiento. Normalmente, una película la vemos a 24 fps, aunque algunas, como el caso de "The Hobbit", ¡fue rodada ni más ni menos que a 48 fps!.

Avanzando en el tiempo, nos encontraremos con los #Videojuegos (una industria que no podemos tomar a la ligera), donde las consolas de última generación alcanzan la friolera de 60 fps.

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Está claro que la tecnología es imparable, y va marcando tendencias, pero, ¿es realmente necesaria tal velocidad?

Hoy hablaremos de los videojuegos, especialmente de los que han comenzado pasito a pasito, frente o junto a las grandes empresas; me refiero a los "Indie" o videojuegos independientes, una verdadera joya del sector, algunos de ellos tan desafiantes y buenos como los grandes títulos del mercado, o incluso mejores.

Las nuevas tecnologías evolucionan a la velocidad de la luz, y en el mundo interactivo, se están produciendo numerosos cambios. Por ejemplo, los formatos digitales cada vez tienen más peso, y se están popularizando mucho, pudiendo, si no a medio quizás a largo plazo, llegar a desaparecer definitivamente los formatos físicos ¿quién sabe?

Otra tendencia, como seguro habréis adivinado, es el auge de los juegos para dispositivos móviles, donde podemos jugar gratuitamente, aunque sin escaparnos la mayoria de veces de algún que otro anuncio, o bien pagar en uno "gratuito", por conseguir un mayor número de vidas, o algún aspecto u objeto atractivo.

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Este sistema se conoce como "freemium" (free+premium). Sin embargo, se comenta que la tendencia volverá al precio por el producto, así que ya veremos lo que nos depara el futuro...

Tras esta puesta en escena, os presento a los videojuegos independientes. Como videojugador y desarrollador, he probado gran número de ellos, y participado activamente en un proyecto.

Los "Indie" son juegos desarrollados por personas inquietas y soñadoras, como tú y como yo, normalmente sin el apoyo financiero y los enormes recursos de las distribuidoras. Dependiendo de la complejidad, organización, número de personal y destrezas, un proyecto concluso puede llevar desde unos pocos días hasta varios años de desarrollo. Bocetos, arte conceptual, animaciones, fondos, ilustraciones, música, programación, puede que una buena historia... Un videojuego es un producto muy completo, quizás el más variado que podemos encontrar hoy día. En mi caso, estoy desarrollando uno para móvil, y os aseguro que no es tarea fácil, sobre todo cuando estás empezando.

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Con los "Indie" podemos encontrar originalidad a nivel supremo: Avanzar y retroceder sobre tus pasos, grabar tu propio recorrido para luego reproducirlo y así "duplicarte" durante el tiempo exacto que registraste tus movimientos, pasar de entornos 2d a "3d" en cuanto a cambio de plano axonométrico, atravesar divisiones cuadriculares desordenadas de un entorno de plataformas, sin olvidar a WayForward Technologies, creadora del imprescindible "The Boy and His Blob", o a Angul Rasky de Raskyware, un videojuego para móvil, en proceso de desarrollo, donde el protagonista, un "Gusarizo", mezcla entre gusano y erizo, vive en un entorno de #Animación tradicional, donde debe ingeniárselas para alcanzar una llave o varias llaves que le avancen hacia la siguiente pantalla.

Como veis, los "Indie" dan para mucho, y opino que merece sin duda la pena, apoyar y contribuir en esta rama en creciente desarrollo, para que sigan avanzando y no dejen de sorprendernos.

  #Cine