El proyecto Ara será una revolución para la tecnología móvil. Pero su lanzamiento se está retrasando demasiado, y en desarrollos tecnológicos, es demasiado tiempo. De todos modos, es un proyecto tan innovador que quizás no sea tan descabellado esperar; otros proyectos como Firefox OS han sido casi abandonados, quizás por la presión de un mercado tan competitivo como el de la telefonía.

El proyecto Ara surgió de la mano de Motorola. En aquel tiempo era un proyecto denominado Phonebloks. Google lo transformó en el proyecto Ara, y aunque en 2015 se demostró que era aparentemente factible fabricar móviles con la tecnología que quiere romper el molde estricto de la telefonía, aún no ha llegado ese momento para el gran público.

Anuncios
Anuncios

A grandes rasgos, la idea de este proyecto es crear un móvil desmontable. Cada una de sus piezas puede ser modificada o alterada, extraída o reemplazada. La vida del producto, en este caso un móvil, es casi ilimitada. Es crear al monstruo de Frankenstein cada día. Un ser de muchas formas que puede cambiar la vida ya de por sí acelerada de un mercado tan competitivo. Mercados emergentes como el asiático pueden traernos gratas sorpresas en este sector. 

En definitiva, el mercado va a cambiar. Google está demostrando con creces que el modelo de obsolescencia programada está en sí obsoleto. #Apple y su gran virtud es la falta de desfragmentación en sus dispositivos. Pero si no puedes cambiar un sistema operativo, si no puedes modificar tu propio móvil, estás perdido. #Android intentará demostrar con Ara que el camino que lleva al usuario a la felicidad tecnológica pasa por un modelo abierto, en el que puedes elegir.

Anuncios

Sin embargo, se ha demostrado que los dispositivos Android nunca han sido realmente de código libre. Los fabricantes de móviles olvidan a sus dispositivos cada año. Fabrican nuevos modelos, y no actualizan las versiones. Cada vez es más complicado adaptar un móvil antiguo a una versión nueva de Android. El proyecto Ara tiene una gran ventaja: si no te gusta una parte de tu nuevo móvil, la cambias. ¿Has destrozado la placa base? ¿Has jugueteado demasiado con el móvil y has brickeado todo el sistema? No importa. Quizás. Compras una parte y aprovechas las demás. Incluso puedes usar un módulo de cámara caro hoy y mañana usar uno barato si vas de viaje y no te interesa usar módulos caros fuera.

El proyecto Ara es demasiado hippie para su tiempo, una época demasiado convulsa en cuanto a avances tecnológicos. Pero puede ser una idea brillante. Demasiado brillante.

¿Será esto un defecto o una virtud? Sólo el futuro podrá darles la razón. O no. #Telefonía móvil