Con una inversión de 400 millones de euros, la Agencia Espacial Europea (ESA) logró lanzar con éxito durante la mañana del día de hoy la sonda Lisa Pathfinder, desde Kourou en la Guayana Francesa, cuya misión será detectar ondas gravitacionales, que no es más que la distorsión de los cuerpos en el espacio-tiempo al ser acelerados, es decir, es el efecto de un ensanchamiento o un alargamiento que se producen en los objetos expuestos en una dirección determinada que se desplazan a la velocidad de la luz, tal y como se muestran en los filmes de ciencia ficción futuristas. 

La puesta en órbita de la sonda Lisa Pathfinder representa el inicio de una nueva era en la carrera espacial ya que se planea la construcción de un ambicioso observatorio cósmico que eliminará cualquier tipo de alteración externa a las ondas gravitacionales como el viento solar, las radiaciones y los sonidos de algunos meteoros dentro de los sistemas planetarios y poder capturar y monitorear algunos de los sonidos más violentos del Universo como las colisiones de agujeros negros, estallidos de supernovas o rayos gamma así como ecos remanentes del Big Bang

Una vez que Lisa se instale a 1.5 millones de kilómetros en el punto neutral entre la Tierra y el Sol, se colocarán en caída libre tres sondas más que contienen dos cubos de oro y platino con el fin de comprobar si estos se pueden mantener estables en las curvaturas del espacio-tiempo, además cuenta con tres sensores protegidos e interconectados entre si por medio de rayos láser en una alineación triangular que actuarán como boyas flotantes que viajarán entre la materia oscura, aún desconocida por la ciencia, y cuyo propósito es comprobar la existencia de dichas ondas gravitatorias plasmadas en la Teoría de la Relatividad del físico, Albert Einstein desde hace un siglo. La misión completa concluirá en el 2034, por lo que aún resta mucho tiempo para que se conozcan los resultados que arroje la exploración espacial por lo que la humanidad deberá de permanecer a la expectativa.

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Cabe mencionar que el diseño, la construcción y la programación digital de Lisa estuvo a cargo de científicos e investigadores españoles del Instituto de Ciencias del Espacio de Madrid (CSIC), quienes además innovaron en los materiales empleados y en el desarrollo de nuevas plataformas informáticas. #Unión Europea #Investigación científica #Globalización