A principios de este mes, el Bank of America Merrill Lynch, alertó de que durante el transcurso de la próxima decada, el 45% de los trabajos manufacturados se automatizaría, frente al 10% actual.

La Federación Internacional de Robótica (IFR) dice que el número de robots en el sector industrial ha aumentado en 225.000 este año y seguirá aumentando en mayor proporción, incluso, en los próximos años, no sólo en la fabricación de productos manufacturados sino en todos los sectores. Ya tenemos el ejemplo del Hotel Hen-na, que abrió sus puertas este verano en Nagasaki y que es el primer hotel en el mundo que atiende a sus clientes con robots androides.

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"Dominar la 4ª Revolución Industrial"

Este será el tema que constituirá el eje central del Foro Internacional de Economía que se celebrará el próximo año en Davos, Suiza.

Por supuesto, ya en el pasado hubo miedos e incertidumbre sobre las consecuencias de las tres revoluciones industriales previas. Lord Byron decía que "nada excepto la voluntad absoluta" habría llevado a los luditas (luddites, en inglés), a destruir las nuevas máquinas en las fábricas, ya a principios del siglo XIX. El economista británico John Maynard Keynes, ya predijo que los saltos tecnológicos traerían consigo la abundancia y la cultura del ocio pero también una nueva enfermedad social a la que definió como "desempleo tecnológico".

Ventaja Humana

El director financiero del Bank of England, Andy Haldane, advirtió la semana pasada de que alrededor de 15 millones de empleos en el Reino Unido, podrían pasar a ser puestos automatizados en el espacio de unos 20 años, y añadió que este proceso "transformará esencialmente la naturaleza del trabajo misma".

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Al mismo tiempo, mientras los robots pueden realizar sin esfuerzo tareas en las que los humanos se han esforzado durante siglos, los trabajos más sencillos siguen siendo, a veces, los más difíciles de ejecutar para un robot.

Rich Walker, Director general de la compañía Shadow Robot Company, en Londres, fabrica manos robóticas humanoides para organismos como la NASA o Qualcom, diseñadores de los chips del iPhone para Apple. Aunque la tecnología que usa Walker es puntera, todavía no ha conseguido fabricar un robot que pueda realizar un sencillo trabajo como, por ejemplo, la recolección de fruta. #Investigación científica #Globalización #Empresas