Una revolución industrial está en ciernes, equivale a la introducción de la energía de vapor hace tres siglos. Conocida como fabricación inteligente, Industria 4.0, internet industrial de las cosas (IIoT), o simplemente la cuarta revolución industrial, este movimiento va a cambiar radicalmente los procesos industriales. La primera revolución se basó en el agua y su vapor, la segunda se debió a la electricidad, y la tercera en la automatización. El futuro es la conexión ubicua de las personas, dispositivos de todo tipo y máquinas.

La industria electrónica de semiconductores está segura que saldrá beneficiada por el ímpetu que está tomando la "digitalización" de los procesos de fabricación, ya que se trata de un componente importante de la próxima explosión de internet de las cosas (IoT), junto con los hogares inteligentes, ciudades inteligentes, salud inteligente, etc.

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Pero ¿está la industria de fabricación de semiconductores - que ya es una de las más avanzadas en el mundo - lista para esta futura revolución?

Aunque la respuesta parece ser sí, hay algunos obstáculos importantes que se deben superar. Se precisa innovación por un par de razones. En primer lugar, el camino de la reducción de costes a través de las economías de escala ha llegado a su fin. Por otra parte la industria seguirá intentando dimensiones más pequeñas y más funcionalidades en un solo chip (circuito integrado), porque el mundo siempre necesitará electrónica súper avanzada para servidores de datos, computación en la nube y redes; aunque cada vez resulta más caro.

En una conferencia de prensa en Semicon Europa, el pasado octubre, Rutger Wijburg, Vicepresidente Senior y Gerente de la empresa alemana Fab Manufacturing, expone la perspectiva actual: "La ola de internet de las cosas se está construyendo.

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Constará de decenas de miles de millones de dispositivos. Lo cual es muy importante para nuestra industria, ya que los dispositivos que han impulsando nuestra industria por mucho tiempo - ordenadores y teléfonos - se están desacelerando". Señaló que IoT representa volumen masivo, aunque no necesita más tecnología avanzada. "Lo que se necesita son dos cosas: dispositivos de baja potencia y bajo coste", afirmó.

Wijburg dijo que en el entorno de la electrónica para la #Telefonía móvil, el precio es de 0.25 $ por  mm2. Se estima que para lograr un volumen masivo de fabricación y entrar en el internet de las cosas, el precio medio de venta ha de estar entre 0,05 y 0.10 por mm2.

El problema es cómo reducir el costo por unidad de superficie de silicio por lo menos cinco veces respecto al actual. "Una de las cosas que la industria ha hecho muy bien es encontrar nuevas formas de innovación para reducir el costo en la siguiente etapa de innovación. Esa realidad ha impulsado la Ley de Moore durante muchos años.

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Pero en este momento, nos encontramos en un punto en que ya no funciona", dijo Wijburg.

Aunque hay una nueva tecnología, denominada FDSOI, se requiere algún otro tipo de innovación más importante para reducir los costos. Una nueva solución es la impresión de circuitos electrónicos, aunque de momento es posible que solo sea de interés en productos de baja tecnología. Las empresas más importantes del sector de la electrónica están investigando, aunque son muy reservadas en cuanto a mostrar sus innovaciones. Incluso en algunos de sus centros de trabajo no permiten a los empleados que porten teléfonos móviles con cámara fotográfica #Investigación científica