Han estado saliendo muchos cascos y lentes de realidad virtual últimamente, los cuales nos prometen nuevas formas de vivir y de relacionarnos con los juegos (y no solo con los juegos), pero estos han despertado un nuevo tema de discusión en cuanto a los mandos con los que jugamos.

¿Acaso es suficiente usar un pad? ¿El mouse y el teclado son suficiente? O ¿Deberíamos buscar algo más allá? Aunque depende de cada persona, parece indicar que todo terminara en lo último. Ya que si los lentes nos acercan a la realidad virtual, el hecho de seguir usando mandos físicos cómo un control o el mouse nos alejan de ellos. #Videojuegos

Por esta razón están desarrollando Gloveone, un tipo de accesorio que está pensado para interactuar con entornos virtuales de una forma distinta, quizás más natural. Esta está siendo desarrollado por NeuroDigital, una empresa española que está ubicada en Almería. Este guante no solamente promete enviar señales de entrada, sino que podremos recibir estímulos que nos harán sentir, es decir, tocar y recibir sensaciones.


En las demostraciones se ve como el dispositivo permite ver, acariciar una superficie, presionar un botón, coger una pelota, todo esto tiene efectos tanto en el mundo virtual como en el mundo real gracias al funcionamiento, a los sensores y a los actuadores que hay distribuidos por todo el guante. Otro detalle importante del Gloveone es que este esta hecho para poder usarse en una sola mano o en ambas. Funciona con Samsung Gear VR, Leap, Oculus Rift y RealSense.


Parece ser que la realidad virtual ha venido para quedarse aunque no fue así en un principio ya que esta tecnología lleva mucho tiempo en desarrollo y hace muchos años pudimos ver experimentos en fases tempranas de desarrollo donde debido a las limitaciones de la tecnología de la época y la poca alfabetización tecnológica el consumidor final no llegó a aceptar. Un claro ejemplo de esto fue la Nintendo Virtual Boy, una especie de cascos de realidad virtual que no funcionaban del todo bien y producían mareos y dolores de cabeza a muchos que la probaban siendo así uno de esos fracasos no muy sonados que confirman lo dicho anteriormente.