El entorno conocido como computación de alto rendimiento (High performance Computing o HPC) es un ámbito de la informática de gran importancia en el desarrollo de simulaciones mediante ordenador en problemas de gran complejidad. Para alcanzar este objetivo, HPC se apoya en tecnologías informáticas tales como clusters de ordenadores, superordenadores o mediante el uso de la computación paralela.

En el quinto informe de la reunión PRACEdays15 celebrada en Dublín (Irlanda) hace unos días, se han encontrado algunas similitudes sorprendentes, pero también algunas diferencias, entre las estrategias empleadas en los países de la #Unión Europea (UE) y Japón para fomentar el uso de HPC.

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Aunque la UE es una federación de países con elevado grado de independencia y Japón es un estado, ambos han llegado a la misma conclusión sobre la mejor forma de mejorar el acceso a los recursos de la informática de alto rendimiento. HPC debe ser compartida y no monopolizada por los propietarios de los sistemas informáticos para su propio uso. Las dos regiones han creado organismos para coordinar el proceso de intercambio que presentan importantes semejanzas entre sí.

Sin embargo, en un área significativa las dos zonas difieren fuertemente en su política: en Japón, los ciclos de cálculo en los sistemas HPC más importantes del país se ofrecen a la industria para llevar a cabo trabajo comercialmente sensible, sin que los socios industriales tengan que publicar de forma abierta los resultados del proyecto, como es el caso en el sistema paneuropeo.

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En la reunión PRACEdays, los delegados escucharon a Sanzio Bassini, presidente de la Asociación para la Computación Avanzada en Europa (Prace) y Masahiro Seki, presidente de la Organización de Investigación de Ciencias de la Información y Tecnología (RIST) en Japón. Cada uno habló sobre las estrategias de sus respectivas organizaciones para el desarrollo de infraestructuras de HPC, y fomento del uso de los sistemas HPC por la industria y los usuarios académicos.

El proyecto RIST en Japón

Al igual que Prace en Europa, los objetivos de RIST se dirigen a mejorar y perfeccionar la ciencia y la tecnología computacional y  fomentar el uso de HPC por las organizaciones académicas e industriales.

Bajo algunas circunstancias, los usuarios industriales no han de publicar la totalidad de sus resultados, sino que pueden optar por difundir los logros de su investigación, manteniendo su propiedad intelectual a salvo de la vista del público. Esto se puede considerar como una diferencia clave entre Prace y RIST: ambos ofrecen ciclos de cálculo computacional para la industria, pero RIST propone una oferta mucho mejor para quienes se preocupan por la protección de la información sensible - un punto clave para muchos usuarios industriales.

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Un segundo punto de diferencia es el soporte para los usuarios industriales y académicos que han sido puestos en marcha por RIST. Seki afirmó: "RIST ofrece 17 consultores científicos. El objetivo de RIST es atender a sus usuarios industriales, considerando que tienen diferentes requisitos en algunos aspectos frente a los usuarios académicos y por lo tanto esperan un tipo diferente de servicio".

Según Seki: "Los recursos computacionales son de 14 petaflops (petaflop son 1015 operaciones elementales por segundo) total, 10 petaflops de K y 4 petaflops de las otras máquinas. La segunda capa está compuesta de 11 superordenadores que se encuentran en nueve grandes universidades y dos laboratorios nacionales". #Investigación científica